¿Le ayudan a reducir su deuda?Infórmese antes

Hay que evitar a empresas que cobran su tarifa antes de conseguir la rebaja
¿Le ayudan a reducir su deuda?Infórmese antes

La semana pasada la Comisión Federal de Comercio (FTC en sus siglas en inglés) empezó a mandar más de 5,700 cheques con devoluciones a personas que perdieron dinero con una empresa que ofrecía servicios de reducción de deuda, United Debt Counselors.

La FTC explica que esta empresa, que hace publicidad directa con documentos con apariencia de legalidad bancaria o de servicios de abogados, hacía saber a sus clientes que podían reducir a la mitad la deuda de la tarjeta de crédito y no tener balance en 36 meses. Y eso es mucho decir, de acuerdo con las autoridades que califican a esta publicidad como engañosa y faltan a la empresa por cobrar anticipadamente.

La propuesta de las compañías que negocian para reducir lo que se debe es muy atractiva pero es necesario tomárselas con cautela. La Oficina de Protección al Consumidor Financiero (CFPB) advierte que es una opción que puede ser “arriesgada”. Pero ¿por qué? ¿qué tipo de empresas son?

Son negocios con ánimo de ganancias que a diferencia de los servicios de asesoramiento de deudas, cobran una tarifa por sus servicios. Su misión es llegar a un acuerdo con acreedores o cobradores de deuda para reducir la cuantía de dinero que tiene que devolver el cliente. Normalmente, aunque no siempre, acuerdan pagar una deuda reducida pero de una vez con una suma que cubre la totalidad. Este dinero se pide al cliente y queda durante las negociaciones en una cuenta administrada por una tercera persona. Esta cuenta sigue perteneciendo al cliente.

Desde la CFPB se recuerda que cada uno puede negociar su deuda y que si necesita ayuda para navegar ese proceso también hay asesores de crédito que no le rebajan lo que debe pero si lo que paga por mantener el crédito (tasas y tarifas) y le facilitan la devolución.

¿Cuáles son los riesgos de estas empresas?

  • Sobrepagar por el servicio. Las tarifas que se pagan no suelen ser baratas.
  • Estas empresas suelen animar a que se dejen de pagar las facturas de las tarjetas para forzar a los acreedores a negociar. Es algo a considerar si merece la pena teniendo en cuenta que se pagan comisiones por pagar tarde e intereses más elevados por no mencionar el impacto negativo en el informe de crédito. Los intereses y las comisiones pueden reducir mucho lo conseguido con la reducción de deuda.
  • Muchos acreedores pueden rechazar trabajar con una agencia específica y el CFPB advierte que hay ocasiones en las que llegan a interponer demandas sobre el deudor.

Desde esta misma agencia de consumidores, se pide que se preste atención a las siguientes señales de alarma:

  1. Se le de a entender que se puede llegar a un acuerdo para la reducción de un porcentaje prometido de toda la deuda.
  2. Se le hable de un “programa del Gobierno” para ayudar a quienes tienen deudas de tarjetas.
  3. Le ofrezcan garantías y le dicen que pueden detener los cobros y las demandas.
  4.  Le piden que no se comunique con sus acreedores
  5. Le piden que abone una tarifa antes de tener resultados, es decir, un acuerdo sobre su deuda.

En este último punto, la FTC tiene un reglamento que especifica que no se puede cobrar hasta que haya habido un acuerdo con éxito, es decir, al menos disminuir o mejorar los términos de pago de una de las deudas. Tiene que haber un acuerdo entre el cliente y el acreedor o cobrador de la deuda y se tiene que haber hecho, al menos, un pago de esta deuda (entero o una fracción) negociada.

¿Alternativas?

Negociar con acreedores lo puede hacer uno mismo pero también se puede pedir ayuda gratuito a un servicio de asesoramiento de deuda. Estos son normalmente organiazciones sin ánimo de lucro que además ayudana gestionar el dinero y hacer presupuestos. Normalmente no negocian reducir la deuda sino el monto que se puede pagar mensualmente. Bien porque se consiga una extensión o porque se rebajen los intereses o quizá una combinación de ambos.