Intenta lo impensable contra agente de “La Migra” y ahora pasará seis años en prisión

El inmigrante pensó que su audacia lo salvaría

Intenta lo impensable contra agente de “La Migra” y ahora pasará seis años en prisión
Leopoldo Rubio Quiñonez, un indocumentado trató de quitarle el arma al agente de la Migra antes de golpearlo
Foto: Sandy Huffaker / Getty Images

Le mordió un dedo. Sí leyó bien. Leopoldo Rubio Quiñonez, originario de Sinaloa, fue sentenciado en la corte federal en Tucson a un total de 78 meses de prisión por forcejear con el agente, a quien mordió un dedo.

El indocumentado mexicano fue sentenciado a más de seis años de prisión por agredir a un agente de la Patrulla Fronteriza durante su arresto en la frontera, informó hoy la fiscalía federal en Arizona.

El inmigrante previamente se había declarado culpable de agredir a un agente federal y de reingresar al país de manera ilegal.

De acuerdo a la fiscalía, los hechos ocurrieron el 24 de diciembre de 2016, cuando Rubio Quiñonez agredió físicamente al agente fronterizo mientras éste intentaba arrestarlo e intentó tomar la arma del oficial y le dijo que lo mataría.

De acuerdo a cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), durante el año fiscal 2017 se incrementaron en un 84 % los sucesos de este tipo.

Para activistas como Isabel García, directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona, este caso refleja los nuevos niveles a los que ha llevado la Administración del presidente Donald Trump en contra de la inmigración indocumentada.

“Seis años de prisión por morder un dedo es demasiado, mientras tanto hemos tenido casos de agentes fronterizos que han matado a inmigrantes, tenemos videos, testigos, y no pasa nada”, dijo la activista.

Ante el incremento de los ataques contra agentes fronterizos, el Sindicato de la Patrulla fronteriza ha ejercido fuerte presión para que sean procesados y enjuiciados los migrantes que son arrestados y acusados de atacarlos.

El año pasado, durante una visita a la frontera de Arizona, el fiscal general, Jeff Sessions, prometió mano dura en este tipo de casos