Sur L.A. con una economía cuesta abajo

Falta de inversión y desigualdad en salarios son algunas de las causas, revela estudio que busca ver el progreso de la zona en los últimos 50 años
Sur L.A. con una economía cuesta abajo
La desigualdad en salarios, educación, oportunidades de negocio y transporte hacen la diferencia en los ingresos. / Aurelia Ventura.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

El pequeño restaurante Adu Burger ha estado por los últimos 10 años en el mismo lugar —sobre la calle Vermont en el sur de Los Ángeles. No obstante, los dueños del lugar dicen que a pesar del tiempo no se ha visto un avance económico fuerte en la zona.

“El negocio mayormente es para mantenerse, para vivir al día con los bills [facturas] y otros gastos pero que haya aumentado en ventas, no”, dijo Jessica Colchado, copropietaria del establecimiento familiar aseverando que sus clientes son regulares desde hace mucho tiempo.

“Aquí por ejemplo no nos aventamos a hacer más negocios porque nos restringen y nos ponen ticket [una multa]… A nosotros no nos dejan poner anuncios afuera porque [la ciudad] dice que obstruimos la banqueta”, contó esta mujer, de 36 años de edad.

“Por eso yo veo que muchas personas mejor prefieren aplicar para el welfare [asistencia social], Sección 8 [programa de vivienda] y así ya no tienen el dolor de cabeza de pagar impuestos, ni problemas. Eso nos impide avanzar”.

Su opinión no difiere mucho de un nuevo estudio publicado esta semana que indica que en los últimos 50 años el sur de Los Ángeles ha visto un declive económico significativo.

Mientras que en 1960 los trabajadores del sur angelino ganaban 80 centavos por dólar en comparación con el trabajador promedio del condado de Los Ángeles; hoy un trabajador promedio de tiempo completo del sur gana unos 60 centavos por cada dólar que gana un residente promedio del condado.

El sur de Los Ángeles —que se expande de norte a sur de la autopista 10 a la autopista 105— es hogar para cerca de 722,000 personas primordialmente de comunidades minoritarias y de bajos ingresos.

Jessica Colchado (d) cuenta las dificultades por las que atraviesa su negocio en el sur angelino. / foto: Aurelia Ventura.

Falta de inversión

Según los investigadores del estudio South Los Angeles Since the Sixties (El sur de Los Ángeles desde los años 60) los ingresos en el sur angelino no han podido alcanzar los niveles de ingreso del resto del condado por varias razones que incluyen: la falta de vivienda y trabajo.

“La historia del sur de Los Ángeles sigue cargada de promesas incumplidas y mejoras modestas”, recalca el estudio.

“A pesar de los enormes esfuerzos de los residentes, activistas y otros, la carga de la falta de inversión y la negligencia continúan limitando la oportunidad económica para demasiados angelinos”.

Como ejemplo figuran los lotes, que por años en diferentes áreas de la zona sur, han permanecido baldíos.

Tras los disturbios de 1965 —donde se perdieron 35 vidas y 977 edificios fueron saqueados, dañados o destruidos— dichas infraestructuras no se volvieron a utilizar, señala el estudio.

Patricia Guerra, directora de organizadores en Community Coalition del sur de Los Ángeles, dijo que varios de estos lotes son de dueños privados que no quieren vender la propiedad ni la quieren utilizar.

“Los dueños no hacen nada para mantenerlos, tienen árboles grandes… Sabemos también que esos lotes baldíos atraen mucho crimen y prostitución”, dijo Guerra.

Sin casa propia

El estudio reveló que en la actualidad, menos de uno de cada cada tres residentes (33%) del sur de Los Ángeles son propietarios de su hogar, lo que es un un problema porque ser dueño de una propiedad es el mecanismo principal para la acumulación de riqueza en la clase media.

El hogar promedio tiene hoy un precio casi tres veces mayor al que tenía en 1960. “Esto incrementa la tensión financiera para los nuevos compradores y hace que las posibilidades de ser dueño de un hogar queden fuera del alcance de los futuros compradores”, revela el estudio.

Un alquiler de un estudio en el sur de Los Ángeles oscila entre 1.200 a 1.500 dólares. (Aurelia Ventura)

Patricia Guerra dijo que su familia sufrió en carne propia la perdida de su hogar.

“Yo crecí en el sur de Los Ángeles y mi mamá trabajaba en factorías y mi papá en bodegas de verduras. Ahorraron para comprar su casa pero en la recesión de 2008 la perdieron porque no tenían dinero ni ayuda para asesorarse”, contó.

“Y ahí es cuando llega la gentrification [aburguesamiento] porque llegan personas de otras partes y compran las propiedades [aquí]” dijo Guerra, quien explica que estas luego son alquiladas a altos precios y los que eran residentes son obligadas a mudarse a los suburbios o a quedarse en la calle.

“Mis padres se mudaron para Ontario [a más de 30 millas]… Por los pasados 10 años mi papá ha estado viajando a diario a Los Ángeles a trabajar”, dijo Guerra recalcando que si ellos hubieran obtenido la ayuda necesaria seguirían en el sur de Los Ángeles ayudando al crecimiento económico local.

“Nosotros hicimos una encuesta a 4,200 personas y el 80% dijo querer que el gobierno local ofrezca un plan [de inversión] para ayudar a los residentes a tener sus casas”, contó Guerra.

Una lucha por sobresalir

Sin embargo, asegura que no todo es malo. “Es importante incluir que ha habido progreso. Las organizaciones trabajamos para ayudar a mejorar la vivienda, educación y la justicia criminal”, dijo la activista.

Además, el problema de los lotes baldíos está en proceso de ser resuelto. Guerra dijo que el concejal Marqueece-Harris Dawson (Distrito 8) y el supervisor del condado de Los Ángeles Mark Ridley-Thomas trabajan hoy para eliminar este tipo de terrenos.

“El proyecto es crear lugares de servicios, programas para niños, escuelas y otras áreas de beneficio”, dijo Guerra.

Algunas recomendaciones del estudio para incrementar la economía del sur de Los Ángeles es por medio de la capacitación laboral involucrando a residentes, empleadores, sindicatos y el gobierno así como aumentar el empleo en el sector público e incentivar la creación de empleo en el sector privado.