Los perros de Joaquin Phoenix y Rooney Mara decidieron el futuro de su relación

A él le embargó una gran inquietud al pensar qué pasaría si su mascotas no congeniaban
Los perros de Joaquin Phoenix y Rooney Mara decidieron el futuro de su relación
Joaquin Phoenix sale con Rooney Mara.
Foto: Showbiz

Por norma general, Joaquin Phoenix ha abrazado una política de estricto silencio en lo que respecta a su relación sentimental con la actriz Rooney Mara, a quien conoció en 2013 rodando la película de Spike Jonze ‘Her’, en la que curiosamente daban vida a una expareja. Sin embargo, no fue hasta después de protagonizar juntos el drama histórico ‘Maria Magdalena’ cuando quedó claro que entre ambos existía algo más que una bonita amistad gracias a las contadas apariciones públicas que han realizado juntos.

En un raro arranque de extroversión, a finales del año pasado el actor ya adelantaba que su chica y él se habían mudado juntos, una experiencia sobre la que ha querido profundizar ahora sincerándose sobre qué aspectos de ese gran cambio le generaron más inquietud; y no se trató de la perspectiva de compartir su espacio vital o de adaptarse a los hábitos de otra persona, sino el miedo a cómo reaccionaría su compañero canino ante la presencia de otro perro -el de Rooney- en la casa.

“Yo tengo un perro, y mi novia también. Se llevan bien, pero la verdad es que estaba bastante preocupado al respecto porque mi perro es increíble con las personas, pero en ocasiones no se lleva igual de bien con otros animales”, ha reconocido ahora el oscarizado intérprete en una entrevista a la revista Interview realizada por su compañero de profesión Will Ferrell. “Conseguir que co-existieran acabó siendo todo un proceso, pero ahora ya son amigos. De hecho, la otra noche estábamos todos acurrucados juntos y me pareció muy dulce”.

La estrella de Hollywood, que da vida al mismísimo Jesus en su última colaboración con Rooney, es un gran amante de los animales, así como un reconocido activista en favor de sus derechos y un vegano confeso desde hace años. Por esa misma razón, su próxima película -titulaba ‘The Sister’s Brothers’ y ambientada en el lejano oeste- le colocó en un complicado dilema moral cuando se dio cuenta de que le obligaría a rodar varias escenas a caballo: o se dejaba llevar por su instinto, que le dictaba que no estaba haciendo lo correcto, o cumplía con lo que exigía el papel en contra de sus principios. Aunque finalmente se decantó por esta última opción, aún no ha podido desprender del mal sabor de boca que le dejó.

“No me gustó tener que montar a caballo. En realidad me arrepiento de haberlo hecho. Soy un poco despistado, porque creo que ni siquiera me lo planteé hasta que llegó el momento y me di cuenta de que se trataba de un western y de que pasaríamos mucho tiempo sobre los caballos. No le había dado demasiadas vueltas, pero luego me sentí fatal mientras cabalgaba sobre ellos. Tenía la impresión de que estaban diciéndome: ‘No te quiero subido a mi espalda'”, ha recordado.