Ocho municipios en México concentran la detención de indocumentados

Los centroamericanos ven truncado el "sueño americano"

Las autoridades mexicanas rescataron a un total de 301 migrantes centroamericanos.
Las autoridades mexicanas rescataron a un total de 301 migrantes centroamericanos.
Foto: EFE

MEXICO.- A los migrantes centroamericanos que viajan indocumentados por México rumbo a Estados Unidos los capturan en las carreteras. Metidos en trailers o en autobuses de pasajeros, en caravanas de taxis simulando ser turistas guiados por polleros “de lujo’’ con sólo dos o tres pasajeros a bordo y, casi todos, caen en ocho municipios.

En Acayucán, Veracruz, en la región sureste, por ejemplo, han caído uno de cada cuatro de los sin papeles desde 2017, seguido por Tapachula y Palenque, dos entidades fronterizas con Guatemala con una cifra similar; el Centro de Tabasco, donde caen uno de cada 10 y de ahí hasta el norte, en Tamaulipas, con tres municipios clave para la deportación que suman el 30%: Ciudad Victoria, Reynosa y Tampico.

Según la Unidad de Política Migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), las detenciones y operativos para frenar el flujo de los indocumentados — principalmente centroamericanos— han dado resultados en 61 municipios pero el grueso principal está en esos ocho y uno más en el centro, San Luis Potosí, donde entre enero y febrero, cayeron 549 personas.

“Son las rutas carreteras que utiliza el crimen organizado de tráfico de indocumentados en las que se están concentrando las detenciones’’, observa Rubén Figueroa, activista de la organización civil Movimiento Migrante Mesoamericano que opera en Tabasco. “Son tramos donde en algún momento tienen complicidades con autoridades, hoteles o casas de seguridad para esconder a los  migrantes’’.

En Acayucan, donde se encuentra el segundo centro de detenciones más importante del país, el Instituto Nacional de Migración recibió sólo entre enero y febrero pasados a 2,312 indocumentados detenidos por policías federales en vehículos sin ventilación bajo temperaturas de 40 grados centígrados, en la mayoría de los casos.

A principios de abril pasado 136 migrantes fueron encerrados y abandonados en el tramo de la carrera Nuevo Teapa-La Venta, 83 hondureños, 48 guatemaltecos, cuatro salvadoreños y un nicaragüense; 49 era menores, 13 de los cuales, realizaron el viaje sin familiares.

“Mientras sigan  los problemas de violencia e impunidad en sus países no habrá amenaza o riesgo alguno que los detenga y van a seguir viniendo’’, advirtió el sacerdote Alejandro Solalinde, fundador del albergue Nuestros Hermanos en el Camino en Ixtepec, Oaxaca.

“Vienen con coyotes pero cuando ellos ven a los operativos los abandonan aunque les hayan pagado hasta $7,000 dólares por anticipado’’.

En los operativos carreteros participan policías federales y estatales, agentes migratorios y, en ocasiones, hasta elementos del Ejército con cateos sorpresa que se centran principalmente en la detención de “polleros’’ y de paso detiene a los que no tienen papeles.

En el municipio de San Luis Potosí un grupo de militares que hacía vigilancia e inspección detuvo a una caravana de traficantes que viajaban en 10 autos de lujo simulando una caravana de turistas con alrededor de 30 centroamericanos.

En febrero pasado, 229 migrantes provenientes de Centroamérica fueron detenidos en una casa de seguridad en Ciudad Victoria a través del Grupo de Coordinación Tamaulipas, formado por instituciones de seguridad federales y estatales, que catearon simultáneamente seis lugares, donde se encontraban 128 migrantes. Habían pagado 4,000 dólares para su traslado desde el sur de México.

Los traficantes aún prefieren usar la ruta del Golfo — a pesar de ser una de las más riesgosas debido a los secuestros— porque es la distancia más corta entre México y Estados Unidos.