Bajo presión de Trump, Departamento de Justicia investigará tácticas del FBI en investigación de trama rusa

Trump y sus aliados republicanos presionan para que el FBI termine pronto su investigación
Bajo presión de Trump, Departamento de Justicia investigará tácticas del FBI en investigación de trama rusa
Trump y sus aliados republicanos presionan para que el FBI termine pronto su investigación.
Foto: NICHOLAS KAMM / Getty Images

WASHINGTON— Bajo presión inédita del presidente Donald Trump, el Departamento de Justicia anunció este lunes que investigará si, como alega el mandatario, el FBI plantó a un “espía” o un informante en su campaña presidencial de 2016 por motivaciones políticas.

Trump había adelantado en Twitter el domingo que solicitaría una investigación sobre la conducta de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) durante la contienda presidencial de 2016, cuando la agencia seguía las pistas de una posible colusión entre su campaña y el gobierno de Rusia. El viernes pasado, alegó que el Departamento de Justicia plantó a un “espía” en su campaña para tenderle una trampa y vincularlo con crímenes que no cometió.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo hoy a la prensa que, tras una reunión con Trump, el Departamento de Justicia (USDOJ) le ordenó al Inspector General, Michael Horowitz, que incluya en su investigación posibles “irregularidades” del FBI, o las tácticas del Departamento de Justicia, en torno a la campaña presidencial de Trump.

“También se acordó que el jefe de Gabinete (John) Kelly de inmediato programe una reunión” con representantes del FBI, USDOJ y el Director Nacional de Inteligencia (DNI) y del Congreso para “revisar información altamente clasificada y otros datos que han solicitado”.

Trump ha negado que haya existido colusión con Moscú para influir en los comicios de 2016, y desde siempre ha calificado la investigación del FBI de la trama rusa como una “cacería de brujas”.

Su pedido formal de una investigación, sin embargo, es la primera vez que Trump utiliza su autoridad ejecutiva para contrarrestar la investigación sobre la presunta injerencia electoral de Rusia desde que despidió al entonces director del FBI, James Comey, el año pasado.

Tras el escándalo que generó el despido de Comey, el subfiscal general, Rod Rosenstein, designó el 17 de mayo de 2017 al fiscal especial, Robert Mueller, para liderar la investigación de la trama rusa.

Una portavoz del Departamento de Justicia, Sarah Isgur Flores, confirmó que Horowitz ampliará una revisión en curso sobre los procedimientos del FBI para determinar si sus agentes actuaron de forma indebida en su operación de contrainteligencia en los comicios de 2016.

Si surgen evidencias de una posible conducta criminal por parte de los agentes, “el Inspector General realizará consultas” con la fiscalía correspondiente para determinar los siguientes pasos, agregó la portavoz.

Por su parte, Rosenstein, que supervisa la investigación a cargo de Mueller, dijo que el Departamento de Justicia “tomará la acción apropriada” si determina que hubo infiltración o vigilancia de la campaña presidencial de Trump “con propósitos inapropiados”.

En marzo pasado, por pedido del fiscal general, Jeff Sessions, el Inspector General había iniciado una investigación para responder a quejas de legisladores republicanos de que el FBI actuó indebidamente al investigar la trama rusa.

Critican “interferencia” de Trump

Pero en las últimas horas, los demócratas han acusado a Trump de tratar de interferir nuevamente en las labores del Departamento de Justicia, como táctica de distracción de la trama rusa.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, destacó que Trump lleva meses tratando de “desacreditar” a los empleados del FBI y del Departamento de Justicia, con la intención de “distraer del escándalo Trump-Rusia”.

“No se debe permitir que sus fantasías de conspiración socaven el funcionamiento adecuado de nuestro sistema judicial”, advirtió Pelosi.

Por su parte, la senadora por California, Dianne Feinstein, la demócrata de mayor rango en el Comité Judicial del Senado, dejó en claro que el Departamento de Justicia “no es un brazo de la  Casa Blanca” sino que es una entidad independiente “al servicio del pueblo estadounidense”.

Al afirmar que el Departamento de Justicia debe funcionar libre de interferencia política, Feinstein insistió en que, contrario a lo que alegan los republicanos, entre éstos el presidente del Comité, el republicano Chuck Grassley, la agencia no tiene obligación de compartir información adicional con el Congreso sobre el alcance de la investigación de Mueller.

El FBI tuvo la obligación de investigar si Rusia o cualquier otro gobierno extranjero intentó influir indebidamente en los comicios de 2016 y, según expertos, la sugerencia de Trump de que la agencia quiso tenderle una trampa es parte de su estrategia para descarrilar la investigación.

El diario “The New York Times” indicó el sábado pasado que un informante del gobierno se reunió con dos asesores de la campaña de Trump, Carter Page y George Papadopoulos, para averiguar información sobre contactos vinculados con  Rusia.

En medio de un ambiente de grave polarización política, los detractores de Trump acudieron a las redes sociales para destacar que si el mandatario no tiene nada que ocultar no debería preocuparse de si su campaña estuvo o no bajo vigilancia del gobierno.

En cambio, sus partidarios replican que el Departamento de Justicia tiene que investigar las acciones del FBI porque, a poco más de un año de la designación de Mueller, no hay pruebas de una colusión entre la campaña de Trump y el gobierno de Moscú y todo.

Mueller, que también investiga si hubo obstrucción de Justicia por parte de Trump, ha pedido una entrevista con el mandatario, pero no está claro que Giuliani y el resto de su equipo legal aceptarán esa arriesgada solicitud.

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