El ataque conservador contra el estado santuario
En la lucha contra el racismo en California y todo Estados Unidos, el debate en torno a la ley SB 54 pasó a las primeras planas.
Kevin de León, candidato a concejal en reunión con La Opinión / Aurelia Ventura, La Opinion Crédito: Aurelia Ventura | Impremedia/La Opinion
Varias ciudades de California, como San Diego, Los Alamitos, Newport Beach, Huntington Beach, San Juan Capistrano, Yorba Linda, controladas por concejales conservadores afiliados al Partido Republicano, aprobaron recientemente resoluciones en contra de la ley SB 54, llamada “Acta de Valores de California”, y se unieron a la procuraduría de Justicia federal en una demanda contra el estado a fin de eliminarla.
La SB 54, presentada por el senador estatal Kevin De Leon, entró en vigor el 1 de enero del 2018. Prohibe el uso de recursos estatales “para investigar, interrogar o arrestar personas con propósitos migratorios”.
SB 54 limita la colaboración de los agentes del orden —policía y Sheriff— con agentes de inmigración. Ahora los agentes del orden no pueden preguntar a un detenido sobre su situación migratoria, salvo que esta persona sea responsable de un crimen grave.
“Hacen esto justamente antes de las elecciones primarias del 5 de junio… Puede ser estratégico, para distraernos de tareas de registro de votantes, ciudadanía, promoción del voto”, dice Roberto De La Rosa, un veterano luchador de los derechos de los inmigrantes en Porterville, una pequeña ciudad rural del conservador condado de Tulare.
La SB 54 no puede prohibir el accionar de ICE (Immigration and Custom Enforcement), y fue bien recibida por sectores progresistas, organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes y por el sindicato de maestros del estado. Pero los conservadores vieron una oportunidad de tomar la iniciativa en aquellas ciudades donde tienen control.
Oportunismo Republicano y el Proyecto Blitz
Todo indica que estas acciones son, precisamente, parte de la estrategia actual de los Republicanos en California para recuperar poder en un estado donde son minoría: 8.438.268 (44%) de afiliados demócratas contra 4.769.299 (25.1%) republicanos, según la Oficina del Secretario de Estado de California.
Además de su ataque a la SB 54, los conservadores cuentan con otro frente de lucha gracias a la ayuda del Proyecto Blitz.
Este proyecto provee de un manual de acción, elaborado por organizaciones conservadoras y religiosas extremas con “modelos de leyes” que deben impulsarse para imponer su agenda.
Un ejemplo es el motto “In God We Trust” (En Dios Confiamos) que numerosas ciudades han adoptado.
Aunque parezca insignificante, se trata en realidad de una punta de lanza en la lucha por imponer el lenguaje y valores conservadores y de reducir —y hasta eliminar— la tradicional separación entre la iglesia y el estado que rige en todas las democracias modernas desde hace casi tres siglos.
Al menos unas 75 leyes se han aprobado en 20 estados desde 2017 siguiendo el modelo del Proyecto Blitz, cuyo manual de 116 páginas es enviado a legisladores del país.
Este modelo sigue las enseñanzas de un grupo denominado Congressional Prayer Caucus Foundation, creado por un ex congresista Republicano que busca “proteger la libertad religiosa, preservar la herencia judeo cristiana del país y promover el rezo”. Aparentemente, unos 600 legisladores siguen a esta agrupación.
Esta agenda política-religiosa apunta directamente a eliminar, primeramente, los derechos de la comunidad LGBT —incluyendo el derecho a casamiento y adopción.
El paso siguiente, y como puede observarse por la ola anti-SB 54, es la agenda anti-inmigrante, limitando aún más los derechos de los indocumentados, quienes constituyen casi el 6% de la población estatal.
La California rural y el ejemplo de Porterville
Las zonas rurales del estado siguen siendo fuertes bastiones conservadores, al igual que condados como San Diego y Orange County. Ciudades como Porterville, Hanford y Fresno, ubicadas en el Valle de San Joaquín, han aprobado recientemente el mencionado motto “In God We Trust”.
En esta California rural convergen fuerzas conservadoras, retrógradas, ligadas a la agricultura, quienes exigen por un lado la no intervención del gobierno —fiel a la agenda conservadora— pero claman por apoyo oficial cuando el agua no es suficiente para sus cosechas.
En este contexto, la ciudad de Porterville, de casi 60,000 almas, vivió recientemente un inusual episodio de resistencia popular contra la fuerza conservadora anti-SB 54.
De manera subrepticia, el concejal republicano Cameron Hamilton colocó en la agenda del 1ro. de mayo del ayuntamiento el tema de rechazar la SB 54 y unirse a la demanda contra California.
“Nosotros estamos pendientes de lo que ocurre en el ayuntamiento, leemos la agenda próxima”, dice De La Rosa. “Muchos van a las reuniones, conocemos a los concejales y sus filiaciones políticas”.
El 1 de mayo el ayuntamiento de la ciudad estaba repleto. Previamente, representantes latinos convocaron a una conferencia de prensa donde denunciaron la forma en que se incorporó el tema de la SB 54 y pidieron que sea retirada. No fue así.
“Un concejal preguntó al público quienes estaban a favor y quienes en contra”, comenta De La Rosa. “Solo dos estaban a favor de rechazar la SB 54”.
Los asistentes expusieron sus puntos de vista. “Hubo no solo argumentos políticos sino humanitarios”, asegura De La Rosa, quien reconoció haberse sorprendido del resultado de la votación: 4-1 a favor de no rechazar la SB 54.
“Fue un gran triunfo de la gente,” dijo emocionado. Y advirtió: “Pero no podemos quedarnos dormido, ellos volverán, no se quedarán de brazos cruzados”.
Finalmente, De La Rosa expresó optimismo gracias al esfuerzo por crear conciencia en una comunidad tradicionalmente marginada y postergada por el racismo imperante.