Opinión: Janus vs AFSCME, en defensa de los sindicatos

Mantener sindicatos fuertes no solo es un asunto para los miembros sindicales - sino que nos afecta a todos
Opinión: Janus vs AFSCME, en defensa de los sindicatos
Cientos de miembros de AFSCME se manifestaron en el MacArthur Park.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Mónica Ruiz creció siendo la hija de trabajadores agrícolas inmigrantes en el Valle Central.  A pesar de su trabajo duro bajo condiciones agotadoras, sus padres tenían que luchar para llegar a fin de mes con los bajos ingresos que les pagaban. Mónica se unió a sus padres en el campo durante su adolescencia y quizá hubiera seguido un camino similar. Pero en cambio, ella encontró un trabajo sindicalizado en las Escuelas Públicas de Stockton que le pagaba un salario digno y le proporcionaba buenos beneficios como un seguro de salud y una pensión.

Esa notable historia se aplica a otras miles de familias en California, especialmente a las familias latinas y a las familias de inmigrantes, para quienes un trabajo sindical ha sido el camino central a la clase mediana. Esas historias demuestran que tan importantes han sido  los sindicatos para aumentar la movilidad económica. También nos dan un vistazo de lo que perderemos si los sindicatos hubieran quedado debilitados como resultado de la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en el caso de Janus contra la Federación Americana de Empleados Estatales, de Condados, y Municipales (AFSCME).

Aquí compartimos algunas de las cosas que hemos documentado últimamente sobre los sindicatos a través de nuestra serie de informes, el Efecto de Sindicatos en California:

 

  • Los trabajadores ganan 13 por ciento más cuando tienen un contrato sindical en comparación con los trabajadores sin sindicato con edades y logros educativos similares trabajando en industrias similares.  Esto se traduce en alrededor de $5,800 más de ganancias anuales por un trabajador individual, por un total de $4.6 mil millones a través de todos los trabajadores sindicalizados en el condado de Los Ángeles y $18.5 mil millones en el estado de California. Eso es un estímulo grande no sólo para familias sindicalizadas, sino que también para las economías locales donde se gastan esos dólares adicionales.

Los trabajadores que tienen un sindicato tienen mejor acceso a seguro de salud y beneficios de jubilación en su trabajo. A través de convenios colectivos en California, 670,000 más trabajadores tienen seguro de salud por su empleador y 830,000 más tienen acceso a una pensión o plan de jubilación por su empleador.

A pesar de que la cobertura sindical no elimina la brecha salarial, aumenta la equidad de la raza y del género en el lugar de trabajo. Aunque todos los trabajadores ganan más y tienen mejores beneficios debajo de un contrato sindical, los latino/as, los inmigrantes, y las mujeres logran ganar más. Por ejemplo, los latino/as gana 40 por ciento más con un sindicato, comparado con el 9 por ciento más que ganan los blancos con un sindicato.

Existen varias maneras en que los sindicatos disminuyen la discriminación. Los convenios colectivos con frecuencia normalizan los salarios a través de empleos similares que requieren tareas similares, y establecen procedimientos objetivos para contratar y conceder aumentos de salarios y ascensos.  Los contratos sindicales pueden reducir la brecha salarial entre trabajadores con diferentes niveles de habilidades. Programas de aprendizaje incrementan los niveles de habilidades y abren oportunidades para trabajadores sin título. Juntas, esas medidas reducen tanto la diferencia de salarios entre trabajadores en el mismo puesto como la segregación de trabajos en el lugar de trabajo.

Los sindicatos en California han tenido un impacto aún más en las familias trabajadoras — tanto los con sindicato como los sin sindicato — por su participación en la política pública. En los últimos años, California aprobó un gran rango de medidas de política pública que fueron iniciados o apoyados por los sindicatos en el estado. En 2016, California aprobó un aumento del salario mínimo hasta $15 por hora. Cuando se implemente completamente en 2023, junto con los aumentos municipales del salario mínimo, la ley mejorará los ingresos de 6.4 millones de trabajadores de bajos ingresos por un combinado $23 mil millones por año.

Antes del año 2014, casi 40 por ciento de los trabajadores en el estado no tenían acceso a permisos pagados por enfermedad en su trabajo. Hoy en día, la mayoría tienen tres días de permiso pagado por enfermedad garantizados como resultado del Acta de Lugares de Trabajo Saludables, Familias Saludables. Otras políticas apoyadas por los sindicatos abordan la seguridad en el lugar de trabajo, proporcionan protecciones contra el robo de salarios, y abordan el acoso sexual en el trabajo.

La participación de sindicatos en la política no está limitado a protecciones en el trabajo. Otros esfuerzos apoyados por los sindicatos aseguraron la continuación de fondos de educación durante la gran recesión, protegió los pacientes de recibir facturas médicas inesperadas fuera de la red, y creó una transparencia mayor en los precios de medicamentos en el estado.

Las mismas organizaciones que llevaron el caso de Janus contra AFSCME al Tribunal Supremo han trabajado por años para debilitar a los sindicatos privados y públicos por igual. Están buscando despejar el camino para sus objetivos políticos conservadores. Mantener sindicatos fuertes no solo es un asunto para los miembros sindicales – sino que nos afecta a todos.

Ken Jacobs
Sarah Thomason
UC Berkeley Labor Center

Victor Narro
UCLA Labor Center

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