Costa Mesa prohíbe los programas de intercambio de jeringas por 45 días

Se busca fomentar el debate en torno a un programa que unos ven necesario y otros, peligroso
Costa Mesa prohíbe los programas de intercambio de jeringas por 45 días
Los programas de intercambio de jeringas ayudan a prevenir la propagación de enfermedades.
Foto: EFE

Los programas de intercambio de jeringas están prohibidos en Costa Mesa por el momento, ya que el Concejo Municipal adoptó una ordenanza de urgencia el martes que prohíbe el establecimiento y la operación de dichos servicios en cualquier lugar de la ciudad.

Con esto se busca brindar al personal de la ciudad tiempo para estudiar cuestiones relacionadas con dichos programas y examinar las posibles nuevas reglamentaciones que rigen dónde y cómo pueden operar. Por consiguiente, la moratoria entra en vigencia por 45 días, pero puede extenderse con una futura votación del consejo. Según el concejal John Stephens, “lo primero que tenemos que hacer es identificar, A, si hay un problema y, B, si hay un problema, cuál es el alcance del problema y cuáles son las posibles soluciones”.

La ordenanza de urgencia es parte de la respuesta doble de Costa Mesa a una decisión del Departamento de Salud Pública de California la semana pasada para aceptar una propuesta del Programa de Intercambio de Jeringas del Condado de Orange para distribuir suministros en el oeste de la ciudad, así como en partes de Anaheim, Orange y Santa Ana, por los próximos dos años.

El consejo también votó la semana pasada para unirse al Condado de Orange en una demanda que busca detener el servicio móvil de intercambio de jeringas, que operaría en Costa Mesa en la calle 17 Oeste entre Whittier Avenue y el límite de la ciudad de 10 a.m. a 2 p.m. de miércoles y domingos.

Los partidarios de tales programas dicen que están destinados a ayudar a prevenir la propagación de enfermedades como el VIH y la hepatitis C entre usuarios de drogas intravenosas al proporcionarles agujas limpias. Pero los funcionarios de la ciudad dicen que el área propuesta en Costa Mesa es inapropiada por su proximidad a hogares, negocios y escuelas.

De hecho, tras enterarse de la propuesta a principios de este año, la policía, el personal municipal y los concejales de Costa Mesa enviaron cartas e hicieron comentarios detallando sus preocupaciones de que el programa podría atraer usuarios de drogas a la comunidad, comprometer la recuperación de aquellos que viven en hogares sobrios locales y representar una amenaza para la seguridad pública.

La alcaldesa de Costa Mesa, Sandy Genis, cuestionó por qué se eligió la ciudad como sede del programa y dijo que “no se han presentado datos empíricos que indiquen que esto es necesario en Costa Mesa más que en cualquier otra parte del Condado de Orange”. El alcalde interino Allan Mansoor fue aún más tajante: “Fue difícil creer que el estado hiciera algo tan estúpido, pero creo que deberíamos esperar eso de nuestro estado. Apoyo totalmente esta ordenanza. No hay forma de que permitamos esto en Costa Mesa”.

El programa de intercambio de agujas solía operar desde el Centro Cívico de Santa Ana y era el único de su tipo en el Condado de Orange. Sin embargo, esa ciudad optó por eliminarlo en enero, citando un aumento en el número de jeringas descartadas en el área. Aunque la aprobación del estado entró en vigencia a partir de esta semana, los funcionarios del Programa de Intercambio de Agujas del Condado de Orange dicen que retrasarán el lanzamiento hasta septiembre como pronto.

Dallas Augustine, miembro de la junta directiva de intercambio de jeringas, dijo que la organización sin fines de lucro espera reunirse con representantes de la ciudad y el condado “para discutir nuestros planes, recibir retroalimentación y trabajar en colaboración”, así como programar reuniones municipales “para reunirse con miembros de la comunidad, escuchar sus preocupaciones, responder sus preguntas y disipar cualquier mito que rodee la reducción de daños y nuestro programa”.

La concejal Katrina Foley lamentó que los problemas relacionados con la adicción se hayan vuelto cada vez más comunes en las agendas recientes del consejo: “Hace diez años estaríamos sentados aquí y debatiríamos cuántos árboles tenemos que poner en el estacionamiento, qué tan amplios deberían ser los contratiempos. Esta comunidad ha cambiado y tenemos que encontrar soluciones“.