Miles de niños reciben zapatos gratis en Los Ángeles

Los pequeños también recibieron mochilas, ropa, comida y otros obsequios
Miles de niños reciben zapatos gratis en Los Ángeles
Uno de los chicos con un par de zapatos nuevos en la Misión Fred Jordan en Los Ángeles.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

María Martínez llegó el miércoles a las 3:00 de la tarde a la Misión Fred Jordan y no se movió de ahí hasta ayer por la mañana.
Sus 4 hijos perdieron de ir a la escuela.

La familia entera pasó el frío de la noche en una banqueta de la zona de Skid Row en el centro de Los Ángeles, “echándose” a otras personas encima, pero el esfuerzo valió la pena.

Este jueves temprano, cada uno de sus hijos recibió un par de zapatos – todos ellos de marcas reconocidas y a menudo muy caros – en la distribución anual que hace la Misión Fred Jordan.

“No ajusta para todo”, dice Martínez sobre la razón de buscar esta ayuda, que agradece de todo corazón.

Uno a uno, los niños pasaban y escogían los zapatos que más les gustaban y les quedaban. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Un total de 3,000 niños como los hijos de Martínez recibieron zapatos, mochilas, ropa, comida y otros obsequios en el evento anual.

Uno a uno, los menores pasaban enfrente cajas repletas de calzado de todo tipo – separados de acuerdo a tamaños y géneros – y escogían el que más les gustaba y les quedaba.

Anthony, de 11 años, recibió unos Nike Jordans de más de 100 dólares.

“Me hace sentir bien”, dijo el chico al preguntarle sobre cómo se sentía al recibir los zapatos.

Un estudio reciente del Instituto de Política Pública, California tiene la tasa más alta de pobreza infantil en el país. “Es por eso que empezó el Regalón de Regreso a Clases de la Misión Fred Jordan y Foot Locker ‘Care for Kids’, para que miles de niños pudieran tener las herramientas necesarias en el salón de clases”, indicó Joe Jordan, presidente de la Misión.

Es una “bendición” que aprecia Aurelia Candelaria Pérez, madre de cuatro hijos de 17 años, 4,3 y 6 meses, todos los cuales también recibieron un par de zapatos cada uno.

Era el segundo año que llegaba al evento.

“Hay muchos gastos de la renta, de comer, de mandarlos a la escuela”, dijo la madre. “Esto es una gran ayuda y una gran bendición”.