Canonización de Monseñor Romero da un soplo esperanza a salvadoreños, dicen activistas

Centenares de iglesias en EEUU realizarán misas y demás actos especiales, mientras decenas de miles de salvadoreños viajarán hasta Roma para presenciar la canonización de "San Romero de las Américas"
Canonización de Monseñor Romero da un soplo esperanza a salvadoreños, dicen activistas
09/13/18/LOS ANGELES/ The Coalition for the Canonization of Monsignor Oscar A. Romero, announces during a press conference at MacArthur Park, a series of events to celebrate the canonization and Martyrdom of Romero and the release of a documentary focused on Romero, ``El Desagravio.'' Plaza Monsignor Romero at MacArthur Park. (Aurelia Ventura/ La Opinion)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

WASHINGTON— La canonización de Monseñor Oscar A. Romero el próximo domingo en el Vaticano es un soplo de esperanza a los salvadoreños dentro y fuera de El Salvador, y puede ayudar a mitigar las heridas de un país sacudido por la violencia y pobreza contra las que tanto luchó el fallecido líder religioso, afirmaron este martes activistas de la comunidad de fe.

El Papa Francisco oficiará la ceremonia de canonización de Romero en el Vaticano, 38 años después del asesinato del “mártir” salvadoreño a manos de un “escuadrón de la muerte” de ultraderecha, mientras celebraba misa en la capilla de un hospital en San Salvador y el país se consumía en una cruenta guerra civil (1980-1992).

La canonización es producto de una lucha iniciada en 1993 y que avanzó a trompicones mientras las autoridades de la Iglesia Católica examinaban la vida y obra de Romero. Ya antes de ser declarado santo, los salvadoreños lo proclamaron “San Romero de las Américas”.

Esos esfuerzos avanzaron bajo el Papa Benedicto XVI, quien afirmó en 2007 que Romero fue un hombre “de gran virtud cristiana”. Pero fue el Papa Francisco quien dio el empuje definitorio, cuando autorizó su beatificación en mayo de 2015, el último paso hacia la canonización.  El Papa Francisco también canonizará al Papa Pablo VI.

Ser un “micrófono de Dios”

Miles de católicos y cristianos en general alistan su peregrinaje hacia Roma desde distintas congregaciones en EEUU, especialmente en áreas de gran concentración de salvadoreños, como Los Angeles (California), Nueva York, Houston (Texas), y el área de la capital estadounidense.

Los que no puedan realizar el viaje podrán participar en misas, reflexiones, estudios bíblicos y demás actos que centenares de iglesias han programado para el próximo domingo en todo EEU.

Activistas de la comunidad de fe en EEUU,  incluyendo de “Fe en Acción”, han elaborado un “kit” de actividades para honrar la vida y el legado de Romero,  incluyendo círculos de oración y discusiones en pequeños grupos sobre el significado de ser “micrófono de Dios” en el mundo, los retos para vivir la fe, y “qué haría Romero frente a las injusticias” en estos tiempos.

Un mensaje de esperanza

Se trata del primer santo salvadoreño y, según activistas entrevistados hoy por este diario, la ceremonia en el Vaticano se producirá en un momento oportuno, en medio de la polarización que atraviesa la sociedad salvadoreña y la incertidumbre que viven centenares de miles de inmigrantes en EEUU.

Joseph Fleming, director de organización católica comunitaria del grupo “Fe en Acción”, señaló que la canonización “ofrece tanto una esperanza como un verdadero desafío para la Iglesia, porque nos recuerda el profundo compromiso con la justicia social que está en el ADN de la fe católica”.

También alienta a los católicos a que tenga la valentía que demostró Romero “al denunciar las injusticias y luchar por cambios estructurales que promuevan la dignidad y los derechos de las personas, especialmente de los marginados”, agregó Fleming, en entrevista telefónica.

En Estados Unidos, donde viven alrededor de dos millones de salvadoreños –la concentración más grande fuera de El Salvador-, la canonización es “tremendamente significativa, como una afirmación de su experiencia como comunidad y el dolor que han afrontado y del acompañamiento de Romero con los pobres”, explicó el experto.

Al igual que otros activistas de la comunidad de fe, Fleming expresó optimismo en que el evento en el Vaticano sirva para alentar la lucha por las comunidades minoritarias en EEUU, y para que sea “una fuente de sanación y empuje hacia reformas significativas en El Salvador”.

Por su parte, Rick Jones, experto en temas de inmigración y violencia de “Catholic Relief Services” (CRS) en El Salvador, dijo que la obra de Romero forma el núcleo de la Iglesia y su canonización es significativa en múltiples niveles.

“También significado político al hacer una declaración sobre la necesidad de que la sociedad salvadoreña se una a favor de la justicia y la reconciliación bajo la figura de Romero”, observó.

El mensaje de Romero y su preferencia por los pobres y marginados fue urgente en la década de 1980, y es relevante ahora que ese país está clasificado como el cuarto más violento del mundo y miles de jóvenes huyen de la violencia y emprenden camino hacia EEUU, indicó.

“Creo que definitivamente (Romero) es un símbolo en torno al cual se puede unir el país para una sanación nacional, para ver formas de atajar la violencia ahora… su muerte no detuvo la guerra ni resolvió todos los males sociales de El Salvador, pero su vida sigue siendo un faro que arroja luz sobre cómo responder en tiempos difíciles”, puntualizó Jones.