¿Estás obsesionado con los autos? Puede ser que estés en problemas

Procuras más a tu auto que a tu pareja, podrías sufrir de esta parafilia
¿Estás obsesionado con los autos? Puede ser que estés en problemas
Se han dado a conocer muchos casos de hombres teniendo sexo con su auto
Foto: Shutterstock

¿Has oído la expresión “amo mi auto”? Es muy popular y casi muchos amantes de la mecánica la usan. Pero, ¿hasta donde es demasiado? ¿Se puede amar o apreciar a un automóvil al punto que le prestas más atención que tu propia pareja (si tienes pareja)?

Aunque suene ilógico, mucha gente mantiene un afecto más que especial por su vehículo, ellos lo desean y quieren tener una relación más íntima con su máquina. Estas personas no toleran ver a otros con su automóvil, velan por él cuando no lo ven y sufren al verlo dañado. Podría ser que la obsesión se haya convertido en un caso de mecanofilia.

La mecanofilia, o mecha-philia en inglés, es una parafilia que involucra sentir una atracción sexual a las máquinas, como los vehículos, bicicletas, motocicletas, aviones, barcos etc.

Muy poco se sabe o se ha estudiado acerca de esta parafilia – tal vez porque suena algo fantasioso y difícil de ocurrir – pero la prueba de su existencia está en los muchos acontecimientos citados en los pasados años. Por ejemplo, Inquisitir reportó en el 2015 que un hombre en Tailandia fue captado teniendo sexo con su Porshe Boster, y en el 2009 Jalopnik explicó el caso de un hombre de 57 años que confesó haber tenido sexo con miles de autos desde su 15 años de edad, y tiene fotos para probarlo.

Las parafilias son difíciles de definir, contenciosas como base para los procesos legales, y su clasificación no deja de ser crítica. La Biblioteca Nacional de Medicina de USA (NCBI, por sus siglas en inglés) explica que “existe una gran controversia con respecto a la parafilia y la definición de lo que es normal frente a lo desviado o desordenado, dado que esto depende en cierto grado de los puntos de vista culturales sobre la aceptabilidad”.

Por el momento no hay ley que te prohíbe tener sexo con tu auto, mientras no lo hagas en público. Pero el llevar a cabo esta actividad podría perjudicar tu salud e interacción social con otros. Los vehículos son métodos de transporte que adoramos por su comodidad al transportarnos y detalles estéticos que complementan la personalidad de su conductor, pero si empiezas a ver a tu vehículo más atractivo que a tu propia pareja, tal vez requieras de la ayuda de un experto.