Tony Thurmond para Superintendente de Instrucción Pública

La Opinión apoya la candidatura de Tony Thurmond
Tony Thurmond para Superintendente de Instrucción Pública
Foto: Tonythurmond.com

En California, un estado con casi siete millones de alumnos y 1,200 distritos escolares, el puesto del Superintendente de Instrucción Pública (SIP) tiene una importancia tanto ejecutiva como ideológica.

Este funcionario electo dirige al Departamento de Educación y ejecuta las políticas de la Junta de Educación.

Aunque comparte responsabilidades con otros, el puesto de Superintendente estatal es el portavoz de los valores y metas de la educación pública. Supervisa la dirección de su desarrollo y encauza sus prioridades. Cuanto más notable su personalidad y principios, mayor es su influencia.

Este 6 de noviembre los californianos elegirán a un nuevo Superintendente de Instrucción Pública.

Los dos candidatos son buenos: el asambleísta Tony Thurmond, miembro del Grupo Legislativo Latino y experimentado en educación de juventud necesitada, y Marshall Tuck, por años líder de escuelas chárter.

En 2008 Tuck encabezó la Asociación por Escuelas de Los Ángeles, una red establecida por el alcalde Antonio Villaraigosa. Los resultados de sus 10 planteles mejoraron notablemente, aunque tuvo un conflicto con las organizaciones docentes. Anteriormente dirigió exitosamente la red de chárter Green Dot.

Ambos candidatos tienen un compromiso con la educación pública. Sus caminos son diferentes.

La Opinión apoya la candidatura de Tony Thurmond.

Thurmond representará mejor los intereses de los niños y los maestros desde su posición, enfocado en la instrucción de aquellos que menos tienen y más necesitan el peldaño socioeconómico de la educación pública.

Thurmond ejerce en la Asamblea desde 2014; en 2016 fue reelecto con 90% de los votos. Su acción legislativa permiten deducir lo que hará.

Una ley prohíbe el uso de tabaco en recintos propiedad de los distritos escolares. Otra ampliará los programas de educación bilingüe para alumnos inmigrantes o hijos de inmigrantes. Apoyó que estudiantes deportados por Inmigración y a punto de finalizar sus estudios secundarios puedan recibir un diploma.

Se opone a la educación enfocada en pasar exámenes y apoya un aprendizaje basado en el pensamiento crítico y libre. Tiene planes concretos para apoyar a nuevos maestros y a que más maestros veteranos ejerzan en áreas pobres y de minorías.

Como trabajador social Thurmond educó a jóvenes en cárceles juveniles, niños en hogares de adopción, chicos con problemas de desarrollo, alumnos que pasan los días fuera de la escuela. En su mayoría, latinos y afroamericanos.

La carrera de Tuck, buen administrador de grupos de escuelas, la identifican con la corriente pro chárter y para quienes le ayudan es importante fortalecerlas y reducir la influencia de los sindicatos.

Tony Thurmond representará los intereses de todas las comunidades al margen de su estado migratorio.

Por eso, el 6 de noviembre, vote por Tony Thurmond para Superintendente de Instrucción Pública.