La caravana migrante, en manos de México

Crece la tensión en la frontera entre México y Guatemala por la llegada de la Caravana Migrante
La caravana migrante, en manos de México
Autoridades acusan a los inmigrantes de entrar a México a la fuerza. John Moore/Getty Images
Foto: John Moore / Getty Images

MEXICO.- Mientras el secretario de Estado de la Unión Americana, Mike Pompeo, intentaba en la Ciudad de  México negociar la forma de bloquear la caravana de alrededor de 4,500 migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, cientos de ellos rompieron el cerco de vigilancia entre Guatemala y este país y se metieron por la fuerza.

“México, México “ “No somos traficantes, no somos criminales, somos trabajadores internacionales”, gritaron.

La masiva peregrinación que huye de violencia, pobreza y corrupción, según sus propias palabras, se abrió paso con los niños por delante como carne de cañón frente a los policías y dejó a un lado el protocolo de ingreso que requería la autoridad mexicana para dar asilo, una opción que descartaría su objetivo primordial: el Sueño Americano.

“Si ya se colaron lo más problable es que sigan su camino y pidan el asilo en Estados Unidos que también está obligado a recibir las peticiones”, observó Marta Sánchez, fundadora del Movimiento Migrante Mesoamericanos, una organización que ha pregonado durante al menos una década sobre las consecuencias de la violencia en Centroamérica.

Estados Unidos, igual que México, forma parte de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967. A pesar de ello, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha mostrado abiertamene su oposición.  En uno de sus últimos mensajes en la red social Twitter dijo que si México no logra detener a los migrantes, llamará “a los militares y cerrará la frontera sur” de su país.

El ingreso de los miles de migrantes deja a México en medio de algunos de  los peores escenarios: detenerlos para ofrecerles asilo (aunque no lo quieren y por eso rompieron el cerco); deportarlos y revictimizarlos o dejarlos recorrer el país para sentar otro precedente de movilización masiva y presión política.

Por lo pronto, el canciller Luis Videgaray dijo a Pompeo que  “la esencia” de la posición de México es el respeto a los derechos humanos, a la dignidad de las personas y a protección a este grupo migrante, particularmente a los más vulnerables: los niños, las personas de la tercera edad y las mujeres embarazadas.

La caravana partió de Honduras el fin de semana pasado y recorrió alrededor de 4,000 kilómetros hasta México sorteando barricadas de autoridades centroamericanas que respondieron así frente a las amenazas de Trump de quitarles parte del presupuesto que reciben como ayuda para el desarrollo.

“Ya México ofreció revisar los casos para asilo, pero dadas las diferencias socioeconómicas ellos lo que quieren es llegar a Estados Unidos y como a la mayoría los van a rechazar los vamos a tener en la frontera, en Baja California, principalmente en Tijuana, esperando la oportunidad de que sus familiares les ayuden a entrar de manera ilegal”, observó José María Ramos, analista del Colegio de la Frontera Norte.

“Esto explica una hipótesis sobre quién podría estar de toda esta crisis y quién  cobra entre 7,800 y 8,000 dólares por el cruce indocumentado: por supuesto que los traficantes”.

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