Pelosi promete llevar la pelea a Trump: “vaciaremos el pantano”

Pelosi afirmó que buscará puntos de consenso con la Administración Trump y pondrá frenos donde sea necesario.
Pelosi promete llevar la pelea a Trump: “vaciaremos el pantano”
Se espera que se incremente el número de votantes con los nuevos cambios. (archivo)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinion

WASHINGTON— La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, prometió la noche del martes que, tras recuperar el control de ese órgano legislativo, su partido servirá de contrapeso al presidente Donald Trump y vaciará el “pantano”.

Siguiendo las proyecciones de los últimos meses, los demócratas recuperaron el control de la Cámara Baja, al lograr una ganancia de al menos 23 escaños, pero los republicanos mantienen el control del Senado, gracias en parte a la popularidad de Trump en zonas rurales y estados conservadores.

La victoria demócrata en la Cámara Baja y en otras contiendas refleja el hecho de que los votantes, muchos de ellos de las minorías, presentaron en los comicios de mitad de término un “muro de contención” a lo que perciben como los excesos de Trump tras casi dos años en el poder.

Ante centenares de partidarios en un hotel aledaño al Capitolio, Pelosi ofreció un breve discurso triunfalista en el que reiteró las promesas de su partido de cumplir la función del Congreso de servir de contrapeso a la Administración Trump.

“Mañana será un nuevo día en América”, manifestó Pelosi, rodeada de sus nietos, al destacar la importancia de la jornada de ayer.

“Se trata de restablecer la Constitución y el sistema de controles y equilibros sobre la Administración Trump. Se trata de poner freno al ataque del Partido Republicano y de la Administración Trump contra el Medicare y Medicaid, contra el Acta de Cuidado de Salud Asequible y el cuidado de salud de 130 millones de estadounidenses, y personas con condiciones médicas pre-existentes”, dijo Pelosi, interrumpida por aplausos.

Rodeada de otros líderes de la cúpula demócrata, Pelosi prometió que su partido “vaciará el pantano”,  restablecerá la transparencia en el proceso legislativo, y forjará el bipartidismo porque “hemos tenido suficiente de las divisiones”.

La agenda demócrata, explicó Pelosi, incluye la lucha por reducir los costos de salud al bajar los precios de las recetas médicas, un aumento en los salarios y promover el crecimiento económico, más inversiones en infraestructura, y “limpiar la corrupción para que Washington funcione para todos”.

La “ola azul” que buscaban los demócratas no se extendió al Senado pero es un logro significativo porque obligará a los republicanos a forjar consenso sobre prioridades legislativas, o mantener el clima de parálisis que impera en el Congreso.

Por ahora, Pelosi, de 78 años, ha evitado comentar sobre si se postulará para el cargo de presidenta de la Cámara de Representantes, puesto con el que hizo historia por primera vez en 2007.  Es que, pese a que Pelosi tiene extraordinarias habilidades para recaudar fondos, sigue afrontando presiones en algunos sectores para que deje el espacio libre a estrellas ascendentes del partido.

Por otra parte, está claro que, aunque Pelosi promete bipartidismo, la mayoría demócrata tendrá que limar asperezas con Trump y los republicanos, con quienes mantienen profundas divisiones sobre el futuro rumbo del país.

De hecho, la base del Partido Demócrata exige medidas contundentes respecto a un mayor control de las armas, una reforma electoral, la expansión de “Obamacare”, un posible repliegue de los recortes tributarios para las grandes corporaciones y, al menos entre algunos demócratas, un juicio político contra Trump.

Pelosi ha dicho en el pasado que solo apoyaría un juicio político contra Trump si el esfuerzo cuenta con apoyo republicano y las investigaciones de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) muestran pruebas irrefutables sobre la presunta colusión de la campaña presidencial con Rusia para interferir en los comicios de 2016.

Con un Senado bajo control republicano, sin embargo, es poco probable que esas medidas llegasen a buen puerto si los demócratas las promueven en la Cámara Baja, pero ayudarían a establecer los cimientos de una agenda política para los comicios presidenciales de 2020.

También la eventual minoría republicana en la Cámara Baja tendrá que seleccionar a sus nuevos líderes.

La portavoz de la Casa Blanca, Sara H. Sanders, dijo que Trump telefoneó a los principales líderes republicanos en ambas cámaras del Congreso, Paul Ryan y Mitch McConnell, y también a Pelosi y a diversos candidatos republicanos. Trump prevé continuar sus llamadas mañana.