Diversión y responsabilidad en el Distrito de la Moda

Niñas y jovencitas latinas reciben vestidos de gala gratis para sus XV años; además de una charla sobre la importancia de ir a la universidad
Diversión y responsabilidad en el Distrito de la Moda
Adamary Matías (I) muestra junto a su madre, Nínive Santiago, (c) los vestidos que se probó. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

Con la ilusión de poder encontrar y probarse el vestido soñado, y a punto de dejar la edad de ser niñas para convertirse en mujeres, este sábado decenas de chicas abarrotaron los probadores de la tienda Mode Divine del Distrito de la Moda en Los Ángeles y se llevaron a casa prendas elegantes que lucirán en sus Quinceañeras y fiestas de graduación.

En asociación con dicha tienda de vestidos y la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) —la organización más grande de California con ese objetivo— se obsequiaron un total de 200 vestidos.

Al mismo tiempo, activistas y organizadores de WiseUp!, el programa de organización de jóvenes de secundaria, y CHIRLA hablaron con las jóvenes y sus familias sobre la importancia de prepararse para ir a la universidad.

“Es importante que las niñas se sientan empoderadas”, declaró Katia García, organizadora de CHIRLA. “Aún si eres indocumentado hay muchos beneficios para ir al colegio; además DACA está de regreso y se puede renovar”.

En efecto, en enero de este año un tribunal federal ordenó al Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) que reanudara el proceso de renovación para ciertas aplicaciones de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) —que fue cancelada por el presidente Donald Trump.

García destacó que en California también existen leyes que respaldan los sueños de los inmigrantes por acceder a una educación universitaria [ver recuadro al final de la nota].

La felicidad que causa un vestido

Una de estas jóvenes empoderadas que recibió su vestido de gala gratuito fue Eunice Martínez, de 26 años de edad, que nació en Chiapas, México y que hoy estudia enfermería en Mt. San Antonio College de Walnut.

“¡Me encantó este vestido negro con lentejuela!”, dijo Eunice, una “Soñadora” beneficiaria de DACA. “Va con mi personalidad”.

Eunice, quien tiene seis hermanos, comentó que el secreto que quería compartir con las niñas latinas que acudieron a probarse los vestidos y elegir alguno es “que nunca se rindan y que sigan sus sueños”.

“Yo no tuve el apoyo económico de mis padres para estudiar una carrera y por eso tengo que trabajar”, dijo la mujer que es cajera en una tintorería.

“Pero me voy contenta porque ya tengo el vestido que me pondré en mi cumpleaños, este 15 de diciembre”.

Eunice Martínez, quien estudia enfermería, optó por llevarse un vestido negro de la tienda Mode Divine. / fotos: Jorge Luis Macías.

Los vestidores y el espacio de Moda Divine fueron insuficientes para dar cabida a clientes, niñas estudiantes y sus madres, camarógrafos y fotógrafos durante la entrega de los vestidos.

Sidronia Castro, inmigrante de Santa Cruz Tejalpa, Puebla, acompañó a su hija Jennifer Acevedo, quien cumplirá sus 15 años el 18 de mayo de 2019. “Ella es muy buena estudiante; lleva puras A, dijo la madre.

“Mi niña quiere una fiesta grande pero no se puede; por eso ni siquiera hemos pensado en chambelanes”.

La fiesta se ve lejana porque su esposo Alejandro, quien se desempeñaba como plomero, acaba de ser sometido a una cirugía de ambos ojos.

“Me gustó este vestido color verde porque se mira como el agua”, comentó la tímida niña estudiante de Lynwood High School y quien aspira a ser veterinaria.

Por su parte Adamary Matías, de 14 años, escogió cuatro vestidos de color azul cielo, morado, rosita y guinda e hizo batallar a su madre, Nínive Santiago, para que le ayudara a cambiarse uno y otro en el probador.

“Cuando sea grande quiero ser una enfermera”, dijo la joven, quien al final se decantó por el vestido guinda. “Quiero ir al colegio para tener una profesión; yo quiero superarme y ser alguien en la vida”.

Mientras tanto, la señora Nínive Santiago señaló que estudiará la información que se le proporcionó porque se ha trazado dos metas: hacer la fiesta de 15 años para su niña y comenzar a preparar el camino para que vaya a la universidad.

Yo quiero que ella estudie una carrera, más en estos tiempos que todo está tan caro”, dijo la madre soltera de tres hijos. “Yo antes llenaba el carrito de comida con $20 o $25 pero ya no alcanza para nada… Voy a hacer todo lo posible por ayudar a que mi niña salga adelante en la vida”.

Margot Rodríguez estaba de paso por el lugar y cuando se enteró que podía obtener un vestido gratis, no pensó dos veces en detenerse y entrar a la tienda.

“Mire qué bonito vestido escogí… Va a ser un regalito de Navidad”, dijo la mujer.

“Lo quiero para mandárselo a una niña [Jennifer García] en El Salvador; figúrese que se quemó toda la casa de sus padres, allá en Sonsonate y ellos son muy pobres”.

Sidronia Castro acompañó a su hija Jennifer Acevedo, quien se decidió por este vestido verde. / fotos: Jorge Luis Macías.

Un buen corazón

Aparte de obsequiar los vestidos, Claudia Macías —propietaria de Mode Divine, ubicada en el 1017 de la calle Sante— se dedicó a asesorar a las jovencitas en torno a la prenda que mejor les quedaba, de acuerdo con la tela, su figura, estatura, el color de su piel y otros detalles importantes para el gusto único y exclusivo de las mujeres.

“Yo no tuve una fiesta de graduación y quiero dar algo a mi comunidad… Me emociona ver los rostros sonrientes de las niñas y así quiero que se sientan en su noche de gala y nada me emocionaría más que verlas super elegantes”.

La idea de regalar los vestidos se dio gracias al activismo social de Luis, el hijo de Claudia, quien por algunos años participó en marchas con la organización CHIRLA y ha sido parte de California Dream Network (Red de Soñadores de California).

“Esto lo hicimos para celebrar la tradición de dar gracias, y unir el evento a una tradición cultural importante para los latinos como las quinceañeras”, preciso Jorge Mario Cabrera, portavoz de CHIRLA. “Al mismo tiempo, quisimos darle a conocer a las niñas lo valioso de la educación superior”.

Luis Macías, su abuelita Leonilda Medina, Claudia Macías, propietaria de Moda Divine, y su hija, Sinaí, quienes patrocinaron la donación de 200 vestidos para quinceañeras./ foto: Jorge Luis Macías.

Guía educativa

Las organizaciones hablaron sobre los requisitos de ayuda para estudiantes indocumentados o bajo la AB 540

  • 1. Puedes acceder a la ayuda si acudiste por tres años o más a una preparatoria de California.
  •  2. Si te graduaste u obtuviste el equivalente a un diploma de preparatoria.
  •  3. Debes estar registrado o acudir a un colegio público o universidad en California.
  •  4. También tienes que llenar una declaración jurada de tu colegio/universidad.
  •  5. Los estudiantes que no son inmigrantes no son elegibles para esta dispensa.

También hablaron sobre la ayuda con el Acta de los Sueños de California (California Dream Act).

La ley AB130, firmada en 2011 autoriza a los estudiantes AB 540 a postularse para becas financiadas con fondos privados otorgadas por un colegio o universidad pública de California. Está vigente desde 2012. Para ello debes ser clasificado como AB 540 y cumplir con los requisitos de cada beca (esto será implementado por el campus).

Entre la información impartida por CHIRLA se habló de la Ley AB131, firmada en 2011 y que autoriza a los estudiantes de la AB 540 a solicitar la exención de cuotas de la Junta de Gobernadores y las becas Cal Grant, a partir de 2013.