¿Tienes un jefe difícil? Cinco formas de mejorar tu relación con él

Mejorar la relación te ayudará a ser más feliz y productivo en tu empleo
¿Tienes un jefe difícil? Cinco formas de mejorar tu relación con él
El jefe es la persona que más influye en tu situación laboral.
Foto: Pixabay

Para bien o para mal, tu jefe es la persona que más influye en tu situación laboral. Puede ser un gran aliado, pero también una pesadilla con efectos que van desde una baja en tu desempeño o un empleo que te haga infeliz, hasta el despido o tu renuncia. Por fortuna, la relación que tienes con él o ella siempre es susceptible de mejorar.

Te presentamos cinco maneras de mejorar tu relación con el jefe, algunas de efecto inmediato y otras que requerirán de más tiempo, pero que con constancia y paciencia te ayudarán a sentirte más cómodo trabajando con él.

1. Trata de enfocarte en sus cualidades. Si solo te concentras en sus defectos y fracasos y deseas constantemente tener que dejar de trabajar para él, tendrás una actitud negativa que se reflejará en tus tareas y proyectos. En cambio, si detectas sus cualidades —alguna debe tener— te darás cuenta de que estas pueden ser fundamentales para tu propio éxito y el de la empresa, y tu actitud será más positiva.

2. Aprende a mirar de forma distinta sus debilidades. Cuando tienes una mala relación con el jefe, sus defectos te resultan muy evidentes. Y tienes dos opciones: criticarlos o aprovecharlos en tu beneficio. Una vez que detectas sus grandes áreas de debilidad, puedes canalizar tus esfuerzos a ayudarlo. El jefe siempre apreciará a alguien que lo ayuda a minimizar los aspectos en los que se siente más vulnerable.

 

Jefa y empleados
Aprende a leer las reacciones de tu jefe a tus propuestas.

3. Si tu jefe no cambia, cambia tú. ¿Cuánto tiempo vas a pasar deseando que tu jefe cambie? La espera puede ser desgastante y tu paciencia no es inagotable. Además, es probable que nunca lo haga, ya que todas las personas somos el resultado de años y años de acciones y creencias que nos hacen ser de una cierta manera, y es complicado que nos demos cuenta siquiera de que tenemos algo que cambiar. Resulta mucho más sencillo que tú modifiques la manera en la que percibes sus actitudes. Trata de entender el estilo de trabajo de tu jefe y de observar qué es lo que más valora en sus empleados. Una vez que lo sepas, explota al máximo esa información.

4. Aprende a leer a tu jefe. Sin duda es un gran reto, pero puede ser interesante y gratificante aprender a entender sus reacciones y anticiparte a ellas. Debes estar alerta y siempre un paso adelante para poder comunicarte de forma más efectiva con él. Observa los patrones de sus reacciones a tus propuestas y a tu trabajo. Verás que reacciona de manera similar a ideas similares. Usa ese conocimiento con sabiduría, no para darle gusto sino para optimizar tus esfuerzos y enfocarlos a obtener resultados que sean un éxito a sus ojos.

5. Crea una relación basada en la confianza. Establece compromisos y cumple con los tiempos y resultados prometidos. Si dices que harás algo, haz precisamente eso, ni más ni menos. Para lograrlo es necesario que conozcas tu propio estilo de trabajo y tus habilidades, para que puedas potenciarlas al máximo. Ganarte la confianza del jefe es un proceso que lleva tiempo pero que vale la pena. Cumple y hazle saber que estás cumpliendo; cuando menos lo esperes serás uno de sus empleados de mayor confianza, ese en el que se puede confiar porque siempre hace lo que dice que hará

Mejorar la relación con tu jefe te ayudará a ser más feliz y productivo en tu empleo y sin duda esto tendrá un impacto en otras áreas de tu vida. ¿Qué te parecen estas medidas? ¿Cuál otra agregarías?