De campesino a pediatra: una historia de resistencia y perseverancia

Ni el abandono, la discriminación y la falta de apoyo lo detuvieron para cambiar el curso de su vida
De campesino a pediatra: una historia de resistencia y perseverancia
El doctor Ramón ahora inspira a otros Jóvenes a salir adelante.(Suministrada)
Foto: Impremedia/Suministrada

Ramón Resa, de raíces mexicanas, cursaba el segundo grado de primaria en el Valle Central de California y uno de esos días llegó a su salón de clase sucio y mal oliente; su maestra al verlo, en lugar de regañarlo le dijo algo que cambio su vida.

“Ella me dijo, ‘Tu tienes que ir a la universidad’ y eso me impactó tanto que, aunque no sabía qué era eso yo decía, ‘yo quiero ir ahí’”, recordó Resa quien ahora es un reconocido pediatra y orador motivacional.

El doctor Resa dijo que tenía apenas 2 años cuando, por razones que él desconocía, su madre lo dejo en manos de una pareja con la que creció en Valle Central de California, pensando que era su familia de sangre

“Ella tenía 21 años y cinco hijos…, nunca me dijeron nada de ella solo que eran familiares míos”, dijo el doctor Resa, quien nació en Carlsbad, New México y nunca volvió a ver a su madre.

El doctor Ramón Resa es pediatra y tiene su consultorio en el Valle Central de California. (Suministrada)

No obstante, la nueva familia ya tenía 14 hijos y Resa se convirtió en un par de manos más para ayudarlos a trabajar en el campo. El trabajo como campesino era el futuro que se visualizaba para toda la familia quienes laboran en los campos de la uva, naranjas y algodón.

“En la familia en cuanto empiezas a caminar ya te ponían a recoger algodón, te ponían tus saquitos al hombro y ha hacer montoncitos de algodón”, recordó el doctor de 65 años.

Su futuro no se veía prometedor. Resa tenía un impedimento en el habla, sufría ataques de depresión severa, incluyendo pensamientos suicidas y enfrentó discriminación racial en la escuela, incluyendo la prohibición de hablar español.

Al paso de los años Resa no solamente enfrentaba la oposición de sus padres adoptivos para ir a la universidad. Ellos querían que el joven consiguiera un trabajo al terminar la secundaria para ayudarlos; incluso, en la misma escuela sus consejeros no creían en él.

Resa dijo que cuando cursaba su ultimo año de secundaria su consejero le dijo que lo pondría en clases de carpintería. Resa pidió que lo pusieran en clases para asistir al colegio, y aunque su consejero accedió, le dijo que pronto fallaría.

El ahora pediatra recuerda que mientras trabajaba en el campo cuando no estaba estudiando, solo tenía un pensamiento.

“Para ese entonces todo lo que quería era un trabajo que fuera adentro y no en el calor [al aire libre]”, reconoció el doctor. “En aquellos tiempos nadie pensaba que la educación era para los mexicanos. La educación era solamente para los anglosajones”.

El doctor Resa recuerda que durante toda su niñez y adolescencia sólo conoció en el kínder a una maestra latina.

“Fue la única que vi, de ahí yo asumía que nosotros no podíamos ser maestros porque no teníamos modelos a seguir. En la televisión se nos mostraba como jardineros y empleadas domesticas y eso es lo que pensábamos que podíamos ser”, dijo el doctor.

Obstáculos

Pero su adversidad no venció sus ganas de ser alguien y Resa ingresó a la Universidad de California Riverside (UCR), pero eventualmente optó por la Escuela de Medicina de la Universidad de California Irvine (UCI).

La universidad era un trabajo difícil pero mucho más difícil era llegar a la casa de sus familiares quienes una y otra vez intentaban desanimarlo de su objetivo principal.

“Ellos me hacían pensar que yo solo estaba perdiendo mi tiempo y en cuanto llegaba a casa me pedían dinero”, indicó. “Yo les daba lo que tenía en mi bolsa, o sea, el dinero de mi ayuda financiera escolar”.

Finalmente, Resa no solamente se graduó de pediatra, pero ahí mismo conoció a quien se convertiría en su esposa con quien ahora tiene dos hijos y 43 años de casado.

Después de graduarse, de la UCI, el doctor Resa regresó a la misma área del Valle Central, donde creció y comenzó a trabajar como pediatra. Durante más de 30 años, el doctor ha brindado cuidados a niños, principalmente de familias campesinas migrantes.

Reconocimiento

El doctor Resa tuvo la oportunidad de unirse a líderes nacionales comprometidos con la justicia social y la defensa en la comunidad el 4 de abril, durante la 18ª edición anual de los Premios Legacy de la Fundación César Chávez.

Como exalumno de la Facultad de Medicina de UCI, Resa compartió su historia de resistencia como orador principal durante el evento que se llevó a cabo en el Hotel Biltmore en Los Ángeles.

Cuando no esta en su consultorio el doctor Resa viaja por Estados Unidos para inspirar a las nuevas generaciones a luchar por sus sueños.

“Yo les dijo que nunca es demasiado tarde, si tienen la motivación dentro de ellos mismos, entonces no permitan que nadie les diga lo contrario”, agregó Resa. “Si los jóvenes cambian sus vidas no solo están cambiando la vida de su familia ahora, pero también el futuro con sus hijos”.

El doctor Resa dijo que de los 14 niños con los que creció, él fue el único que logró una educación superior.

“La mayoría de ellos terminó en trabajos como carpinteros y las mujeres se casaron con hombres que resultaron alcohólicos y abusivos”, expresó.

El doctor Resa es el personaje principal de un documental que cuenta su historia: Ramon Rising, que detalla sus desafíos a lo largo de su vida, como el abuso, el abandono, el racismo y la pobreza.

El documental será terminado este año y se mostrará en las escuelas de todo el país para alentar a los jóvenes de las comunidades marginadas a alcanzar sus sueños.

Para saber más acerca del documental visite: https://ramonrising.film/