A cargo de nuestros padres

A cargo de nuestros padres
Llega un momento en el que nuestros padres nos necesitan.
Foto: Archivo

Cuando somos niños, nuestros padres se encargan de todo, desde la comida, a la vivienda, la salud, la educación, y nuestro bienestar general. Pero a medida que nuestros padres envejecen, se revierten los roles y son ellos quienes necesitan nuestro cuidado y atención.

En muchos casos, como resultado del deterioro físico o intelectual, las personas mayores no tienen la habilidad para tomar las decisiones importantes que influyen en sus finanzas y necesitan que sus hijos, o alguien en su nombre, tome decisiones sensatas que los beneficien.

Las tutelas y los poderes notariales son algunos de los documentos legales que permiten que una persona asignada se haga cargo de los intereses de una persona mayor o incapacitada. Las leyes en torno a dichos documentos varían de estado a estado, pero tienen previsiones y alcances similares, independientemente de dónde se originen.

Poder notarial (Power of Attorney) o Tutela

Existen dos tipos de documentos destinados a representar a un individuo mayor, la tutela y el poder notarial. Ambos son documentos por escrito que autorizan a otra persona a hacerse cargo y actuar en nombre del individuo mayor.

La diferencia entre ambos documentos es que el poder notarial se realiza cuando el anciano aún tiene sus capacidades de comprensión y puede tomar sus propias decisiones, mientras que la tutela se realiza cuando la persona mayor ya ha perdido su capacidad de comprensión y no puede decidir por sí mismo.

El proceso para obtener una tutela es más caro que para obtener un poder notarial (POA) y requiere que la corte confirme que el o la anciana efectivamente no puede tomar decisiones, basándose en pruebas y exámenes físicos y psicológicos.

Familiares, amigos e incluso abogados, cualquier individuo puede convertirse en el tutor de un anciano, siempre y cuando pase por una averiguación de antecedentes criminales.

También existe otro tipo de documento, el poder notarial médico, que, al igual que el poder notarial o POA, es menos restrictivo para la persona mayor que aún conserva su lucidez mental, que la tutela. La persona que tiene el poder médico es responsable de todos los asuntos y decisiones relacionados a la salud del anciano.

Pasos para obtener la tutela de una persona mayor

  • Certificado de un médico. El primer paso es obtener la carta de un doctor que atestigüe que la persona mayor en cuestión no tiene la habilidad física o mental para tomar sus propias decisiones. El galeno debe completar un formulario con información sobre el o la anciana.
  • Formulario de petición. Si la persona no pudo obtener el certificado del médico, igual puede completar este formulario y luego la corte puede ordenar el certificado. Se requiere la investigación de antecedentes penales para poder obtener la tutela.
  • También es necesario por ley notificar de la tutela al anciano o anciana en cuestión, y a sus familiares.