¿Por qué nos fascina tanto comer alimentos dulces?

La adicción al dulce es una debilidad biológica natural

Foto: Shutterstock
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Si eres de los que prefiere comer un pedazo de pastel antes que una ensalada, o revisa a cada momento la nevera en busca de una barra de chocolate, pues te decimos que es algo normal y ya sabrás por qué.

La adicción por el dulce se debe a la estimulación que necesita el cerebro, y que la obtiene a través de la glucosa, el azúcar más común en los alimentos.

Esto es porque las neuronas necesitan cierta cantidad diaria de glucosa para poder mantenerse, funcionando el azúcar como una especie de combustible.

Pero el exceso produce hiperactividad, por la abundante estimulación del cerebro.

El azúcar produce placer al ingerirla, y aumenta rápidamente el estado de ánimo, esto es gracias a la segregación de serotonina, la hormona de la felicidad, que circula por el torrente sanguíneo.

Ahora, ¿es un problema consumir azúcar en exceso? Pues sí. Lamentablemente nuestro cuerpo no sabe frenar las ganas de dulce, y por eso solemos propasarnos en las porciones que consumimos.

Para evitarlo, aquí te recomendamos una cantidad de azúcar diaria: 70 gramos diarios si eres hombre, 50 gramos si eres mujer. Claro, esto varía según tu peso, edad y rendimiento físico.

Recuerda que la azúcar alta en la sangre puede producirte diabetes tipo 2, obesidad o sobrepeso. Así que, no está demás saciar las ganas de dulce, pero con precaución.