Los cambios físicos que podría tener el cuerpo humano por culpa a la adicción al celular

Una empresa especializada en tecnología creó un modelo que muestra los drásticos cambios que pueden tener las personas derivadas del uso excesivo de estos dispositivos

Para el 2100, las personas podrían "evolucionar" por el uso del celular.
Para el 2100, las personas podrían "evolucionar" por el uso del celular.
Foto: Shutterstock

Hoy en día, hay millones de personas en el mundo entero que prácticamente pasan las 24 horas del día pegados a su teléfono celular o a cualquier otro tipo de dispositivo inteligente.

Según los especialistas, esta adicción al teléfono celular y otros gadgets puede traer consecuencias físicas a la larga. Sin embargo, la empresa de telecomunicaciones TollFreeForwarding.com ha ido más allá, y según sus especialistas, para el 2100, si sigue esta tendencia, podría haber cambios morfológicos importantes en los seres humanos.

El primer cambio que habría en una persona sería la forma de sentarse y en general, todo lo que tenga que ver con la postura. “Pasar horas mirando hacia abajo, en el teléfono, deforma el cuello y la columna vertebral pierde su equilibrio. En consecuencia, los músculos del cuello tienen que hacer un esfuerzo adicional para sostener la cabeza”, indica Caleb Backe, experto en salud y bienestar.

También se cree que el cráneo será mucho más grande, pues así podrá proteger al cerebro de la radiación de radiofrecuencia emitida por los smartphones. Otros científicos creen que debido al estilo de vida sedentario, la capacidad cerebral se verá reducida considerablemente.

También, las manos pueden llegar a deformarse, en una postura como si siempre se trajera a la mano un teléfono; mientras que el codo se mantiene un un ángulo de 90°.

Por último, lo más curioso es que otros interesados en el tema creen que las personas pueden llegar a desarrollar un segundo párpado, con el cual se protegería a los ojos del exceso de luz emitido por las pantallas de estos dispositivos, o bien que el cristalino del ojo podría evolucionar de tal manera que bloqueara la luz azul entrante.