Atlas recupera su ilusión de cara al Apertura 2019

Los rojinegros tienen nuevos dueños y su afición vuelve a soñar con el título

El Atlas, un equipo que ha sido maltratado por sus propietarios y rivales, tiene una nueva cara para el futuro.
El Atlas, un equipo que ha sido maltratado por sus propietarios y rivales, tiene una nueva cara para el futuro.
Foto: Getty Images

Hace muchos años que la afición atlista solo se ve de frente con el fracaso y la mediocridad, con el fantasma del descenso y solo con las glorias del pasado. Hace demasiado tiempo que no pasa nada en el Atlas… Nada.

Cuando TV Azteca decidió invertir en el club de Guadalajara, la ilusión de los aficionados volvió momentáneamente, pero el desengaño llegó rápido: la televisora nunca tuvo interés, ni recursos, sobre todo recursos, para sacar del pozo a un equipo que tiene una de las mejores y más fieles aficiones del país.

La cantera del Atlas, orgullo de la institución y creadora de iconos como Rafa Márquez, Pavel Pardo, Oswaldo Sánchez o Andrés Guardado, dejó de generar futbolistas, se convirtió en lo que la mayoría de los equipo en México, un comprador, no un productor. Aunque parece irónico, es real: TV Azteca mató la esencia de “la Academia”.

Atlas no descendió en los últimos 20 años por un auténtico milagro y gracias a algunos equipos que en su momento estaban peor, incluyendo, por a Tigres o León que aprendieron de sus errores y hoy están donde están, también por ese aprendizaje… Atlas nunca descendió, pero tampoco aprendió.

Ahora llega una nueva administración encabezada por Alejandro Iraragorri, propietario de Santos Laguna, el proyecto más rentable de la Liga MX que sigue viendo a sus activos (futbolistas) como el mejor negocio, formándolos o encontrándolos, desarrollándolos y vendiéndolos, basando en eso su éxito deportivo y económico… Suena lógico ¿no?

Ese mismo espíritu será el que tengan ahora los rojinegros, un equipo que deberá empezar a funcionar rápido y que ahora tiene un gran respaldo logístico y operativo que es la mejor base para conseguir ese ansiado campeonato después de casi 70 años y que -dicha la verdad- nunca había tenido.

El equipo rojinegro es un equipo de tradición, de abolengo futbolístico al que no lo respalda ni un solo resultado, solo una enorme pasión de sus aficionados y una gran simpatía por todos los demás… menos las Chivas.

La ilusión ha vuelto al Atlas, eso es un hecho.