¿Por qué es tan importante la tapa del radiador?

El buen funcionamiento de esta pieza permite que el líquido refrigerante proteja la vida útil del motor
¿Por qué es tan importante la tapa del radiador?
Foto: Shutterstock

La tapa del radiador es una parte importante del sistema de enfriamiento de un auto, ya que permite la salida y entrada del líquido refrigerante o del agua al motor, con el fin de extraer el calor que emite al estar encendido.

Si ese calor no es controlado puede llegar a dañar al motor.

Funciones de la tapa del radiador:

  1. Llena el sistema con el refrigerante.
  2. Deja que el refrigerante salga al tanque de reserva a causa de la expansión del líquido cuando se calienta.
  3. Sostiene la presión del sistema dentro del valor adecuado, para así evitar la ebullición del líquido.
  4. Cuando ya el sistema se enfríe deja que el refrigerante retorne, contrayéndose y manteniéndose lleno.
  5. También es una válvula de seguridad en los sobrecalentamientos.

 ¿Cómo funciona esto?

  1. La tapa a través de un empaque, se aprieta de manera hermética a la boca del radiador, lo que hace que el refrigerante no se bote.
  2. Asimismo, se encuentra acoplada a una guía cilíndrica por la parte de abajo de la válvula principal, la cual se aprieta a la boca del radiador gracias a la fuerza del resorte superior.
  3. Dicha válvula principal tiene unos agujeros que se encuentran cerrados por la válvula de retorno que está apretada por un resorte más débil, lo que genera el cierre al paso del refrigerante por la parte de arriba de esta válvula.
  4. Cuando el motor está frío y se pone en marcha, comienza a calentarse y dilatarse, haciendo que se incremente la presión, el cual terminará por vencer la fuerza del resorte superior y la válvula principal, levantándose y dejando que el refrigerante entre al tanque de reserva a través del conducto lateral existente en la boca del radiador.
  5. Pero cuando el motor para su marcha, el refrigerante baja su temperatura  y se contrae, haciendo que la válvula principal se cierre y la de retorno se abra, para que así el líquido vuelva por su mismo conducto y mantenga el sistema completamente lleno.

El líquido refrigerante debe ser revisado cada 40.000 kilómetros o cada dos años.

Y por seguridad, no debes retirar la tapa del radiador a la  temperatura de trabajo del motor y mucho menos cuando se ha recalentado, para evitar algún daño corporal debido a que el sistema de enfriamiento es un circuito presurizado cuando está caliente.