La fianza: un castigo para los inmigrantes detenidos pobres

Abogada alega que su cliente recibió un castigo excesivo; hoy pelea el caso en la corte
La fianza: un castigo para los inmigrantes detenidos pobres
José Bello (c) sostiene a su hijo junto a su abogada Ana Huerta (i) y Ambar Tovar de UFW (d). / fotos: suministradas.
Foto: La Opinión

Cuando una persona es arrestada y debe enfrentar un juicio, el juez puede determinar si el acusado puede esperar su cita con la corte en libertad.

Cuando es así, el juez establece una fianza para garantizar que se presente a la corte. La fianza es un monto de dinero que el acusado debe depositar y que se le devuelve cuando concluye el juicio al cual se presentó.

Si la persona acusada no se presenta a la corte —y pasa a ser fugitivo de la justicia— pierde el dinero.

“El monto de la fianza lo establece el juez quien tiene en cuenta dos elementos: si el acusado es un peligro para la comunidad o si hay riesgo de que se escape y no se presente a la corte para su juicio”, explica la abogada del Sindicato de Campesinos (UFW), Ana Alicia Huerta.

La abogada también indica que el monto está en relación directa a las posibilidades financieras de la persona arrestada. Sin embargo este criterio no siempre se cumple.

Esto es lo que José Bello, de 22 años de edad, inmigrante de Veracruz (México) y residente en Bakersfield, piensa que ocurrió después que fuera arrestado por agentes de ICE (Immigration and Customs Enforcement) y que se le estableciera una fianza de 50,000 dólares.

Bello es trabajador del campo y actualmente estudia administración de empresas en el Colegio Comunitario de Bakersfield.

“Salí de mi casa y estaba a punto de subir a mi carro cuando dos vehículos se detuvieron, me identificaron y me arrestaron”, comenta Bello. “Estuve unas ocho horas esposado de manos y pies”.

El día del arresto

El incidente ocurrió el pasado 15 de mayo, 36 horas después de que Bello leyera un poema que criticaba las detenciones de inmigrantes indocumentados en un foro comunitario sobre educación.

Durante su arresto, Bello dice que los agentes de ICE lo interrogaron sobre su familia, lo acosaron y lo maltrataron. Incluso lo amenazaron al decirle, “ahora vas a tener una fianza más alta”.

Bello estuvo encarcelado cuatro meses por no poder pagar la fianza de 50,000 dólares. Tuvo que dejar de estudiar ese semestre y fue separado de su hijo de un año.

De acuerdo a la abogada Ana Alicia Huerta, lo normal para estos casos es una fianza de entre 5,000 y 7,000 dólares.

En casos de que una persona no disponga de la suma de dinero para pagar una fianza, normalmente recurre a una agencia de fianzas —conocidas como bail bond agencies.

Se trata de negocios privados que actúan como bancos, ofreciendo préstamos para personas encarceladas a un interés que varía entre 10% y 15% con garantías.

Es decir, si la fianza es de 50,000 dólares, el solicitante deberá pagarle a la empresa prestamista al menos 5,000 extra.

“Trabajando en el campo ganas unos 10,000 dólares al año, ¿cómo alguien en mi situación va a poder pagar ese dinero?”, se pregunta Bello.

Es común ver varias de estas empresas de fianzas alrededor de las cárceles o cortes y ofreciendo sus servicios “las 24 horas del día”.

Para suerte de Bello, dos organizaciones caritativas de Nueva York, New York Immigrant Freedom Fund y National Bail Fund Network se unieron a dos deportistas de futbol americano: Demario Davis, de los Saints de Nueva Orleans,y Josh Norman, de los Redskins de Washington, quienes pagaron la fianza.

Ambos deportistas pertenecen a Players Coalition, una organización que impulsa actividades en favor de la justicia social e igualdad racial.

Bello estaba familiarizado con ambos deportistas debido a su activismo en favor de los derechos de los inmigrantes.

De la misma manera conoció a American Civil Liberties Union (ACLU). Esta organización fue creada en 1920 con el propósito de defender las libertades y los derechos de las personas.

ACLU está demandando a ICE por considerar que arrestó a Bello en represalia por su poema, coartando así su libertad de expresión. Su próxima cita con un juez de migración será el próximo 10 de febrero en San Francisco.

“Lo de las fianzas es abusivo, hay personas que si pueden pagarlas pero no todos”, comenta Bello, quien agrega que los inmigrantes detenidos se enfrentan a otro problema que afecta sus economías: la distancia a las cortes.

“La corte de migración que corresponde a Bakersfield está en San Francisco, cada vez que tienes que ir pierdes uno o dos días de trabajo y tienes que pagar el pasaje y comida”.

Esta situación perjudica también emocionalmente a las familias inmigrantes.

Bello fue detenido anteriormente y enfrenta juicio de deportación. En este caso es representado por la abogada Huerta.

“El presente clima político y la retórica antiinmigrante puede influir a los jueces de migración”, dice Huerta y expresa optimismo.

“No puedo discutir detalles del caso de Bello, pero confiamos en nuestros argumentos”,agregó..