Macondo y Axolotl ahora son estrellas, Melquiades y Xólotl son exoplanetas

La mitología de pueblos indígenas en México y Colombia ha inspirado los nombres de nuevas estrellas y exoplanetas descubiertos por la NASA

Macondo y Axolotl ahora son estrellas, Melquiades y Xólotl son exoplanetas
La impresión de este artista muestra el planeta K2-18b, es la estrella anfitriona y un planeta acompañante en este sistema.
Foto: ESA/Hubble, M. Kornmesser

Macondo se revolucionaba cada vez que llegaba el circo y su tropa de gitanos delirantes.

Más allá de las supercherías, trampas y espectáculos baratos, José Arcadio Buendía adoraba pasar largas horas con Melquiades, un gitano que le enseñaba los rudimentos de la alquimia y el paso de los astros por el firmamento nocturno.

Muchos años después, frente a los telescopios modernos y para maravilla de los fanáticos de la obra de Gabriel García Márquez, tanto Macondo como Melquiades han pasado a formar parte del universo astronómico.

La Unión Astronómica Internacional (UAI) está cumpliendo 100 años y, como parte de sus celebraciones, el 17 de diciembre dio a conocer los resultados del proyecto NameExoWorlds, una iniciativa que logró que 112 países pudieran bautizar a un sistema planetario conformado por una estrella y un exoplaneta orbitando en torno a ella.

Gracias a la participación de 780,000 personas en todo el mundo, ahora hay 240 objetos celestiales con nuevos nombres tomados de diversas tradiciones folklóricas, mitológicas, literarias y ancestrales de diversas naciones y territorios.

Fue así que la estrella, tipo enana naranja de la constelación Antlia, ubicada a 94.26 años luz de distancia y que antes era identificada con el impersonal término de HD93083, ahora se llama Macondo.

De igual manera, el planeta HD 93083b, que le da una vuelta a su estrella cada 144 días terrestres se ha convertido en Macondo, el pueblo literario que para muchos simboliza a Latinoamérica.

México no fue la excepción, como explicó a Noticias Telem el investigador Miguel Chávez Dagostino, director científico del Gran Telescopio Milimétrico ubicado en Puebla.

El científico explica que se sugirieron 248 nombres para el sistema que le tocaba a México, después de una primera votación quedaron seleccionados 16 y, finalmente, se eligieron los nombres de Axólotl y Xólotl, palabras que provienen de la lengua náhuatl.

La estrella HD224693 ahora se llamará Axólotl que significa “animal de agua” y es el nombre de una especie única de anfibio que se encuentra en peligro de extinción, además el planeta HD224693 llevará por nombre Xólotl, que significa “animal” y es el nombre de una deidad azteca asociada a Venus.

“En general, las palabras del náhuatl son muy bonitas así que me da mucho gusto que se le haya nombrado así a esta estrella que es bastante brillante”, afirma Dagostino. “Su planeta tiene como un 60% de la masa de Júpiter y se trata de una estrella conocida desde hace más de un siglo que es muy parecida a nuestro sol”.

Chile, por ejemplo, optó por la mitología y usó Pincoya, un espíritu femenino de agua, y Caleuche, un barco fantasma de las tradiciones del sur del país. Panamá decidió proyectar su vestimenta tradicional así que la estrella se llama Montuno, que es el traje típico de los hombres, y el planeta es Pollera, que es el nombre del atuendo femenino.

Argentina, Aruba, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Trinidad y Tobago, y Uruguay, son otros de los países de la región que también participaron.

Y como la estrella de cada país debe ser visible desde su ubicación geográfica y lo suficientemente brillante como para verse con pequeños telescopios, puede ser una buena oportunidad para levantar nuestra mirada al cielo y recordar que Macondo, Melquiades y los Axólotl nos miran desde el universo.

Por Albinson Linares