Policía de Santa Ana dejó encerrado y en el rayo del sol a mexicano indocumentado; “creyó que moriría”

Junto con él, también sufría una ciudadana de origen chino; ambos demandan a las autoridades

Cárcel de Santa Ana, cerca de donde funcionarios de la ciudad dejaron encerrados a Marchan Delgado, mexicano de 56 años.
Cárcel de Santa Ana, cerca de donde funcionarios de la ciudad dejaron encerrados a Marchan Delgado, mexicano de 56 años.
Foto: Google Maps

Funcionarios de Santa Ana dejaron esposados y encerrados en una camioneta por horas, a dos personas que estaban bajo su resguardo, según se alega en una demanda federal que se presentó esta semana en contra de esa ciudad, al sur de Los Ángeles. Por el tremendo calor que se alcanzó adentro del vehículo, los dos “puedieron haber muerto”.

De acuerdo con el diario Los Angeles Times, los hechos ocurrieron el pasado mes de abril, cuando Marchan Delgado, inmigrante de origen mexicano, y Dongyuan Li, de origen chino, eran trasladados después de asistir a sus audiencias en la Corte. Delgado enfrentaba un juicio por volver a Estados Unidos luego de que había sido deportado.

Ambos estaban esposados, con grilletes de tobillo y cadenas en la cintura, y fueron colocados en el asiento trasero de la camioneta. Los llevaron de regreso a la cárcel de Santa Ana, pero una vez ahí, Caroline Contreras, oficial de la prisión, estacionó y apagó la camioneta. Luego, ella y el oficial de la Policía Ricky Prieto simplemente se fueron “sin mirar atrás”, dejando a Delgado y a Li adentro y con los vidrios cerrados. Al vehículo le daba directamente el rayo del sol.

Como la temperatura aumentaba, ambos “empezaron a llorar y sudar profusamente”, según el texto de la demanda. “No podían respirar“. Indefensos y sin saber por qué los habían dejado ahí, “creyeron que iban a morir adentro de la camioneta”.

En un día en que la temperatura ambiente es de más de 80 grados Fahrenheit (26 celsius), adentro del carro se puede rebasar los 123 grados en una hora. A  Delgado y Li los dejaron en la camioneta durante 4 horas.

 

Cuando por fin volvieron por ellos, los dos sufrían deshidratación extrema y golpe de calor, perdiendo por momentos la conciencia. Por eso, los tuvieron que trasladar al hospital, a donde permanecieron un par de días.

No está claro por qué los oficiales los dejaron ahí, ni se conoce si han sido castigados por los hechos.

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