La Tierra adquirió una segunda Luna natural y es del tamaño de un coche

La Tierra tiene una mini luna nueva, un asteroide capturado en órbita de la Tierra que se llama 2020 CD3
La Tierra adquirió una segunda Luna natural y es del tamaño de un coche
La nueva mini Luna no se ve fácilmente como nuestro conocido satélite natural.
Foto: Joel Kowsky/NASA

El Centro de Planetas Menores (MPC) de la Unión Astronómica Internacional (UAI), anunció ayer que la Tierra tiene un nuevo “objeto capturado temporalmente”: una nueva y pequeña Luna aparentemente capturada en la órbita de la Tierra hace tres años.

Este objeto estelar recientemente descubierto fue designado 2020 CD3. Mide solo entre 6 pies a 11 pies de ancho. El asteroide atraído por la gravedad de nuestro planeta fue descubierto por científicos del Catalina Sky Survey.

En una Circular Electrónica del MPC (MPEC) del 25 de febrero de 2020, los astrónomos escribieron que múltiples observaciones confirmaron que:

…este objeto está temporalmente unido a la Tierra. No se observa evidencia de perturbaciones debido a la presión de la radiación solar, y no se ha encontrado ningún vínculo con un objeto artificial conocido. Observaciones adicionales y estudios dinámicos son altamente recomendables.”

Una de las imágenes de descubrimiento del objeto designado 2020 CD3, la nueva luna natural y posiblemente temporal para la Tierra, fue compartida en Twitter por Kacper Wierzchos, uno de los científicos que la descubrieron:

Agregó que el descubrimiento es “algo grande” porque, de aproximadamente 1 millón de rocas espaciales conocidas, este es “solo el segundo asteroide que se sabe que orbita la Tierra (después de 2006 RH120, que también fue descubierto por el Catalina Sky Survey)”.

Es posible que los científicos revelen más información sobre la mini luna a medida que continúen observándola.

El Catalina Sky Survey, un proyecto financiado por la NASA, tiene como objetivo escanear el cosmos para descubrir y rastrear objetos cercanos a la Tierra, particularmente aquellos que podrían representar una amenaza para la Tierra.