Inmigrantes despedidas por coronavirus y sin acceso a ayuda de $1,200 crean fuente de empleo en Nueva York

"Estamos preocupadas, pero no derrotadas", expresó Maribel

Maribel forma parte del esfuerzo de la organización La Colmena.
Maribel forma parte del esfuerzo de la organización La Colmena.
Foto: La Colmena / Cortesía

Antes que se desatara la emergencia nacional por el coronavirus, estas inmigrantes indocumentadas eran empleadas domésticas, pero tras perder su trabajo y sin acceso a los $1,200 dólares de ayuda federal, algunas decidieron buscar opciones de ingresos.

Tal es el caso de Maribel, residente de Staten Island, que logró integrarse a un programa de producción de mascarillas para enfrentar la pandemia de COVID-19.

“Teníamos que limpiar varias casas en una semana determinada. Entonces, de repente, muchos propietarios comenzaron a cancelar nuestros trabajos debido al distanciamiento social. Me preocupé porque no sabíamos cuánto durará”, dijo Maribel.

La medida fue impulsada por La Colmena, una organización de derechos de inmigrantes con sede en Staten Island, a fin de ofrecer opciones de protección a ciudadanos comunes y dejar las mascarillas especiales a los médicos, personal de enfermería y socorristas.

“A pesar de que están perdiendo sus empleos, no están permitiendo que esta crisis les impida mantener a sus familias”, dijo Yesenia Mata, directora ejecutiva de La Colmena. “Saben que no pueden depender del Gobierno federal para recibir ayuda y están enfrentando esta crisis con resistencia”.

Los trabajadores inmigrantes son el principal grupo social afectado por el distanciamiento social por coronavirus, ya que dejaron de operar en diversas industrias, incluida la construcción, hoteles y restaurantes.

“Las mujeres inmigrantes son la base de una familia y al crear estas máscaras, están creando una oportunidad para generar ingresos y ayudar a proteger a quienes están en la primera línea de esta crisis, incluidos otros trabajadores indocumentados”, dijo Mata.

Por cada set de mascarillas que vendan donarán algunas a máscaras a hospitales, centros de ancianos y a jornaleros sin acceso a ellas.

“Estamos preocupadas, pero no derrotadas”, expresó Maribel.