La clase dirigente demócrata prefiere a Joe Biden; pero si gana Donald Trump no importa

La clase dirigente demócrata prefiere a Joe Biden; pero si gana Donald Trump no importa
Donald Trump y Joe Biden.
Foto: Getty Images

¿Cómo podemos creerle a la clase dirigente demócrata que el vote blue not matter who es garantía de que Trump no gane las elecciones?.

¿Además, cómo podemos aceptar que Joe Biden tiene lo que se necesita para derrotar al republicano que hace cuatro años estaba muy por debajo que Hillary Clinton en las encuestas y terminó ganando?

¿Y cómo podemos estar seguros que verdaderamente la clase corporativa que apoya a los demócratas, quieren que Biden gane si habían dicho que, si Bernie Sanders era el nominado, ellos votarían por Trump.

Esas y otras dudas vienen a la mente al ver los anuncios políticos del ex vicepresidente donde no muestra ni ganas, ni energía, ni emoción y sinceramente, se ve que si deja de leer el telepronter su mensaje se pierde.

El 12 de mayo en California, un bastión demócrata, en el distrito congresional 25 que cubre áreas como Pamdale y Santa Clarita, el candidato republicano y trumpista Mike García venció a Christy Smith, asambleísta demócrata.

Es preocupante. Pero lo es aún más porque en esta elección el Comité de Campaña Congresional Demócrata gastó casi un millón de dólares en anuncios (incluyendo en español) a favor de Smith. Y también en pro de Obamacare, un programa de salud que ya no convence a un gran número de votantes como al inicio.

Además, el apoyo de Barack Obama, Hillary Clinton y Kamala Harris a Christy Smith se balanceó con el apoyo de Trump al candidato hispano. De acuerdo a LA Times, esto sucedió en un distrito con 6.6% más de electorado demócrata que republicano.

Lo triste es que si las personas critican al Partido Demócrata, sus aguerridos defensores inmediatamente te acusan de estar ayudando a Trump por sacar los trapitos al sol, aunque se esté diciendo la verdad.

No se dan cuenta que presionando a la clase dirigente para que hagan las cosas mejor y ofrezcan los programas que la gente necesita, inspirarán a las personas para que los apoye.

El mismo día que Christy Smith perdía, Kara Eastman, una candidata más progresista le ganaba a Gladys Harrison, la candidata respaldada por el partido Demócrata. Fue en el distrito 2 congresional de Nebraska donde la diferencia en apoyo fue abrumador (62.1% – 6.6%). Eastman apoya un seguro médico para todos, Harrison no.

El mensaje fue claro, los votantes por lo menos quieren un seguro médico para todos, pero los candidatos demócratas no están dispuestos a ofrecerlo, incluyendo Joe Biden, quien se ha opuesto rotundamente.

Todos estos puntos me llevan a la conclusión que en realidad la clase dirigente demócrata no está muy interesada en regresar a la Casa Blanca, solo quieren asegurarse que el que llegue, deje a las corporaciones administrar la nación y esa opción, ya la tenemos con Trump.

Agustín Durán es editor de Metro de La Opinión