A 75 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, autor rescata historias de hermanos que pelearon en ella

El libro 'Brothers in Arms' rinde honores a cientos de familias de EE.UU. como la de los hermanos Arámbula, cuyo origen militar se remonta a Pancho Villa
A 75 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, autor rescata historias de hermanos que pelearon en ella
Los hermanos Joaquín y Manuel Arámbula.
Foto: Brothers in Arms Press / Cortesía

José “Joe” Arámbula y Joaquín “Jake” Arámbula, hermanos de sangre mexicana en el Ejército de Estados Unidos, tenían la intención de juntarse en algún momento durante la Segunda Guerra Mundial en suelo europeo, donde sus asignaciones les habían mantenido lejos uno del otro.

En el invierno de 1944, Joe estuvo escribiendo desde algún lugar del Viejo Continente cartas a su hermano menor, pero una y otra vez éstas le fueron retornadas con un sello en color rojo que él no entendía: “Deceased”.

Eventualmente, Joe entendió que su hermano Jake había muerto en la guerra, tristemente el mismo destino de otro hermano suyo, Manuel, el mayor de los tres.

Historias dramáticas como la de los hermanos Arámbula por fin han sido relatadas y se encuentran en un libro titulado ‘Brothers in Arms’ del autor Kevin Callahan, el cual sirve para conmemorar este verano el 75 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, el conflicto armado más trágico de la historia con cifras estimadas que fluctúan entre 60 y 100 millones de muertes.

La idea del libro nació cuando Callahan viajaba con su familia por Italia hace varios años y fueron a visitar un cementerio de soldados de Estados Unidos cerca de Roma. Caminando por ahí se encontraron con dos sepulturas juntas que tenían los mismos apellidos.

“Te das cuenta del sacrificio que hicieron estas familias”, dice Callahan al recordar ese momento de inspiración. “Siendo yo padre de tres hijos y ver a hermanos juntos ahí es algo muy conmovedor y triste. Me inspiró a contar las historias de todos estos hermanos”.

En el Cementerio Americano de Normandía, Francia, descansan casi 10,000 soldados. /Getty Images

Héroes lejos de casa

Aunque Estados Unidos tuvo comparativamente un saldo de fallecimientos mucho menor que el de otros países en la “madre de todas las guerras”, murieron arriba de 400,000 de sus soldados en los campos de batalla. Existen fuera de Estados Unidos 26 cementerios de soldados estadounidenses y 14 exclusivamente de víctimas de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Callahan se dedicó por años a investigar a lo largo y ancho del país y también alrededor del mundo acerca de todos los casos de hermanos estadounidenses que murieron en la guerra. Su esfuerzo se tradujo en poder descubrir y luego documentar alrededor de 250 parejas o grupos de hermanos sepultados en otros países.

El caso más famoso de hermanos estadounidenses en la guerra fue el de los hermanos Niland de Tonawanda, Nueva York, el cual inspiró la película ‘Saving Private Ryan’ (1998) dirigida por Steven Spielberg, que trata sobre la misión de salvar a un soldado luego de conocerse que sus tres hermanos en la guerra habían perdido la vida.

La verdadera historia de los hermanos Niland naturalmente está incluida en el libro ‘Brothers in Arms’. Pero hay muchas otras historias desconocidas y no menos interesantes que Callahan ha desenterrado en su obra.

Para él era importante decir quiénes fueron esos héroes, cómo fueron sus crudas experiencias en la guerra y también cuál fue el impacto que dejaron en sus familias.

El soldado Joe Arámbula (der.). /Cortesía Brothers in Arms Press

Presencia de inmigrantes

El impacto de la guerra en las familias de los héroes todavía existe y se siente a casi 75 años del fin de la guerra.

El Dr. Michael Arámbula es el hijo de Joe, uno de los tres hermanos Arámbula de Oklahoma que pelearon en la Segunda Guerra Mundial. El hombre de 69 años de edad aún expresa emoción al recordar algunas historias que su padre le contó, aunque admite que no hablaba mucho de eso.

“Una cosa que recuerdo que me dijo mi papá fue lo increíblemente terrible del invierno en la Batalla de las Ardenas (Bélgica), estaba muy frío, ya no tenían más víveres y luego el Día de Navidad los cielos se limpiaron”, comparte Michael Arámbula, cuyo abuelo fue un inmigrante mexicano originario de Chihuahua que llegó a formar parte del célebre ejército revolucionario de Pancho Villa.

El Dr. Arámbula dice que su padre intentó enlistarse a la edad de 17 años tras enterarse que su hermano Manuel había muerto en la guerra, pero por ser menor de edad necesitaba que su padre le autorizara y eso no sucedió. Joe aparecería en la guerra tiempo después como operador de radio y luego como mortero.

Se lee en el libro: “Muchos soldados americanos se quejaron del frío que azotaba a través de los bosques de las Ardenas en diciembre de 1944 cuando el ejército alemán lanzó su ofensiva sorpresa, la cual sería conocida como la Batalla de las Ardenas (Battle of the Bulge). Pero Joe Arámbula, que estaba peleando ahí, conocía mejor que los demás soldados acerca de clima frío. Cuando Joe era niño en la pequeña población de Bison, Oklahoma a principios de los 1930s, la única mascota que tuvo en su vida era una joven cabra que murió en sus brazos congelada por una inusual noche helada en las planicies”.

Según su hijo, Joe Arámbula marchó por Campos Elíseos el 29 de agosto de 1944 en la histórica Liberación de París.

Los hermanos Arámbula fueron solo uno de numerosos grupos de hermanos hispanos que fueron parte de las Fuerzas Armadas de EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial.

“Hay muchos inmigrantes en el libro, lo que es un reflejo de Estados Unidos, con tantos que fueron inmigrantes o hijos de inmigrantes”, apunta el autor Callahan.

Joe Arámbula, sus hijos Joe, Rubyanna y Michael, y su esposa Nora. /Cortesía Michael Arámbula

Lecciones de la guerra

Este 9 de agosto se cumplen 75 años del lanzamiento de la bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Nagasaki. La bomba sobre Hiroshima había sido lanzada tres días antes. Las catastróficas consecuencias obligaron a Japón a rendirse pronto y oficialmente poner fin a la Segunda Guerra Mundial el 2 de septiembre de 1945.

El libro ‘Brothers in Arms’, que además de los relatos contiene más de 700 fotografías históricas, ayuda a valorar el legado de todos los soldados que entregaron sus vidas, sobre todo los que descansan lejos de casa. Manuel Arámbula fue sepultado cerca de Roma y los restos de Joaquín se encuentran en Francia.

En cuanto a Joe Arámbula, fue enviado de regreso a casa tiempo después de confirmarse que sus dos hermanos habían fallecido. Tras volver, se convirtió en un notable sastre, se casó, tuvo tres hijos y crió a su familia en San Antonio. Él después tuvo una vida humilde como empleado del servicio postal, lo que no le impedía salir ocasionalmente al supermercado con su gorra de veterano de la ‘WWII’ mostrando gran orgullo. Murió en 2014 a los 90 años de edad. 

Aunque Joe tuvo poca educación escolar cuando era joven y poco dinero para sustentar los estudios de sus hijos ya de adulto, logró transmitirle a sus hijos la importancia de estudiar.

Michael le hizo caso y logró ascender como un distinguido experto en psiquiatría forense que en 2014, todavía con sus padres como testigos, se convirtió en el primer hispano en ser nombrado presidente del Comité Médico de Texas. Eso es parte del legado de Joe y los hermanos Arámbula.

Hoy que el mundo lucha otro tipo de guerras, las lecciones de la Segunda Guerra Mundial pueden ser de ayuda.

“Creo que una lección de la Segunda Guerra Mundial es que cuando nos unimos como nación podemos vencer a cualquier oponente, y creo que eso aplica a la actualidad”, comenta Kevin Callahan, el autor del libro.

“Creo que divididos y separados no vamos a conquistar al virus. Se requiere estar unidos. Este libro es un ejemplo de que éramos un país muy unido, ni rojo ni azul. Y tenemos que hacer un sacrificio más grande pensando más que en uno mismo”.

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