Luces de 9/11 no brillarán en el cielo de Nueva York por primera vez en 18 años, debido a la pandemia

Habrá un tributo alternativo: los rascacielos se iluminarán de azul en varios puntos de la ciudad

Luces de 9/11 no brillarán en el cielo de Nueva York por primera vez en 18 años, debido a la pandemia
Las luces en 2017
Foto: TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images

Una tradición que data de 2002, en el primer aniversario de los atentados terroristas de 9/11, será interrumpida por primera vez este año: las largas luces que brillan en el cielo de Nueva York en recuerdo de las derrumbadas Torres Gemelas.

En cambio, el Museo Memorial 9/11 está planeando un tributo alternativo: los edificios altos de Nueva York iluminarán sus torres y fachadas con luces azules.

Citando las restricciones que la pandemia impone para la seguridad del personal, el museo anunció ayer la medida, que se suma a la larga lista de eventos públicos y privados que han sido cancelados este año en Nueva York y todo el mundo.

La conmemoración de este año también prescindirá de que los familiares de las víctimas lean allí los nombres de las 2,983 personas que murieron en los ataques de 1993 y 2001 en el World Trade Center. En cambio, se transmitirán las lecturas grabadas.

La decisión de cancelar las luces tributo al 9/11 -que en una noche despejada se pueden ver a 60 millas de Manhattan- se tomó porque “los riesgos para la salud durante la pandemia eran demasiado grandes” para el equipo de unos 40 tramoyistas y electricistas, dijo el vocero Michael Frazier, citado por The New York Times.

Desde 2002, el “9/11 Tribute in Light” ha recordado los ataques a las Torres Gemelas: cuenta con 88 luces hechas especialmente para crear las proyecciones, que normalmente se han elevado sobre la ciudad desde la noche del 10 del septiembre hasta el amanecer del 12.

Aunque la gente normalmente no se agrupa para ver las luces, al menos 40 personas deben trabajar en estrecha colaboración en la instalación durante más de una semana.

Las consecuencias de la pandemia han afectado profundamente al monumento y al museo. Sin visitantes que impulsaran la venta de boletos, la organización recurrió a despidos y licencias. Las fuentes de recuerdo en la plaza al aire libre reabrieron el 4 de julio, aunque el museo permanece cerrado.

Pero sí se ha mantenido la tradición de colocar una rosa blanca el día del cumpleaños de cada persona asesinada en los ataques terroristas de 1993 y 2001.