El burofax de Leo Messi al Barcelona: el punto más bajo de un club que está podrido

La directiva azulgrana está tocando fondo con el peor ridículo de toda su historia

El burofax de Leo Messi al Barcelona: el punto más bajo de un club que está podrido
El enemigo del Barça está en casa y se llama Josep María Bartomeu.
Foto: EFE

El envío del burofax de Leo Messi al Barcelona para hacer oficial su intención de marcharse ha sido el epílogo de una crisis institucional, económica y deportiva que se venía cociendo justo después del triplete conquistado, una noche de 2015 en Berlín.

Ninguna otra noticia que pueda acontecer en las próximos días, meses o años causará tanto impacto negativo en el barcelonismo como el adiós del mejor jugador de su historia, quien está cerca de irse del club de su vida de la peor manera posible:

Después de una derrota histórica que sería su última imagen como jugador azulgrana, sin poder despedirse de la afición en un Camp Nou lleno, enemistado con la directiva y con el peligro de que su marcha acabe en los juzgados.

El descenso en caída libre del Barcelona en las últimas temporadas parece ser demasiado hasta para un jugador que estaba decidido a completar íntegramente su carrera profesional en Europa en el club que apostó por él cuando tenía 12 años y llegó procedente de Rosario.

Las razones para explicar el envío del burofax son muchas, pero en el pedestal de las más relevantes sin duda están la ruina en la que se convirtió el proyecto deportivo del club, su inexistente relación con la junta directiva de Bartomeu y el adiós de Luis Suárez, su amigo íntimo, a quien el lunes se le dijo que no se contaba con él mediante una llamada telefónica.

La situación del Barcelona es esperpéntica y aún es imposible precisar cuál sería la magnitud de las consecuencias de la marcha de Messi si finalmente se hace oficial.

En estas condiciones, Ronald Koeman, el héroe de Wembley, un emblema del Barcelona, se propone empezar un nuevo proyecto que a día de hoy avanza totalmente desorientado. Nadie sabe qué cara tendrá el once titular que se presentará en la primera jornada de Liga.

Es incierto el número de vacas sagradas que no formarán parte del mismo y algunos jugadores tendrán que llegar para tratar de aminorar los descomunales cráteres que se están originando en la plantilla azulgrana. El mayor de todos, el que probablemente deje su mejor jugador de la historia.