Maradona, Ronaldinho, Messi: ¿por qué todas las leyendas del Barça se van por la puerta de atrás?

Las directivas azulgranas suelen desgastar a sus mas grandes estrellas

Maradona, Ronaldinho, Messi: ¿por qué todas las leyendas del Barça se van por la puerta de atrás?
Ronaldinho durante sus épocas de héroe en Barcelona.
Foto: Getty Images

La salida de Leo Messi del Barcelona tiene paralizado al mundo del fútbol, más allá de su destino que es casi conocido lo que se ve en el porvenir de la relación es una pelea legal que seguramente dejará demasiados daños colaterales que afectarán el recuerdo del argentino con la camiseta azulgrana.

Aunque los verdaderos aficionados del Barcelona saben que este es el Modus Operandi normal del equipo, que normalmente tiene un rompimiento abrupto, aún con sus más grandes leyendas, tal como está ocurriendo ahora mismo.

Pero el maltrato a sus estrellas data desde los años 80 cuando Diego Maradona, el mejor futbolista del mundo en aquel momento solo duró dos temporadas en aquel Barcelona, de 1982 a 1984 cuando salió rumbo a Napoli done se hizo verdaderamente inmortal.

Transcurría el año de 1994 y la relación de Michael Laudrup con el entonces entrenador Johan Cruyff, no era la mejor y el futbolista salió del Barcelona rumbo al Real Madrid. La propia directiva azulgrana filtró que Laudrup había firmado un precontrato con el equipo merengue y así convertirlo en el villano de la película.

El polémico y mágico Romario formó parte de aquel “Dream Team” dirigido por Cruyff que enloqueció a todo el mundo, sin embargo sus indisciplinas fuera de la cancha lo enemistaron a tal grado con el holandés, que tuvo que salir en calidad de paria.

Ronaldo Nazario, el “fenómeno” vivió una de sus mejores temporadas vestido de azulgrana; lamentablemente también fue la última pues el jugador decía “no sentirse valorado” por la directiva, se fue al Inter de Milán tras pagar su cláusula de $25 millones de dólares que ahora parece una chufa de risa.

Un enorme pilar de lo que el Barcelona fue durante las dos décadas anteriores fue sin duda el brasileño Ronaldinho que devolvió la afición internacional al Barcelona y también a la gente al Camp Nou. Un revolucionario del futbol que fue recortado por Guardiola por fiestero. Los grandes éxitos de Pep hicieron olvidar rápido la sonrisa eterna del carioca.