Trump y Newsom se suman a la batalla de las urnas polémicas

El Partido Republicano estatal se niega a retirar las ‘urnas’, consideradas ilegítimas por las autoridades electorales Manuel Ocaño Especial para La Opinión

Trump y Newsom se suman a la batalla de las urnas polémicas
Esta de una de las 400 casillas oficiales del condado de LA. Tienen un color distintivo para ser reconocidas por la comunidad.
Foto: Getty Images

Este jueves venció el plazo que las autoridades estatales otorgaron al Partido Republicano de California para que retire una serie de cajas, que utiliza como urnas para recibir boletas de los electores. Y ya hasta el presidente Donald Trump y el gobernador del estado Gavin Newsom se sumaron a la polémica.

El secretario de Estado de California, Alex Padilla —quien es la autoridad electoral— dijo como plazo a los republicanos hasta este jueves para quitar las cajas; mientras que el fiscal general, Xavier Becerra, advirtió que “si se niegan a cumplir, entonces, por supuesto, que echaremos mano a todas nuestras opciones legales”.

Becerra comentó que “cualquiera que altere el voto está alterando las elecciones libres y justas. [Así que] haremos todo lo que sea necesario por ley para proteger el derecho al voto de los californianos.

Los republicanos, ahora con respaldo del presidente Trump, se niegan a retirar las cajas y —según su portavoz, Héctor Barajas— están dispuestos a defender su decisión en tribunales.

“¿Quiere decir que solo los demócratas pueden hacer esto? ¿No lo han hecho los demócratas por años? Nos vemos en las cortes. Peleen duro, republicanos”, comentó en presidente en su habitual uso de Twitter.

Con una perspectiva muy distinta, el gobernador Newsom también dijo en Twitter, sin responder al presidente, que “nada huele tanto a desesperación como el Partido Republicano dispuesto estos días a mentir, engañar y amenazar nuestra democracia. Todo por buscar el poder”.

Así es como se ve una de las ‘urnas’ colocadas por el Partido Republicano de CA.

¿Cuál es el argumento republicano?

La presidenta del Partido Republicano de California, Jessica Millán, dijo en una videoconferencia el miércoles en la tarde que una ley estatal permite una “cosecha de votos”.

“Es una ley que aprobaron los demócratas y que hoy usan los republicanos”, declaró.

La ley en California permite que una persona que por cualquier motivo se vea impedida de ir a depositar su boleta a una urna o al correo, la puede entregar a otra persona. Eso lo informan ambas partes mediante firmas al dorso del sobre que contiene la boleta electoral (ballot).

En fechas cercanas al plazo para entregar boletas, voluntarios de las oficina de Registro Electoral de algunos condados han pasado de puerta en puerta a preguntar a los electores si ya enviaron su boleta o si quisieran que se las llevaran al correo.

Ante ello, el Partido Republicano de California dice que esos voluntarios electorales son demócratas que “cosechan votos”.

Los republicanos siguen sin informar cuántas cajas que usa como urnas hay desplegadas en California.
Funcionarios del estado, incluido el gobernador, han ignorado esos argumentos republicanos e insisten en que las cajas que los republicanos llaman “urnas” están fuera de la ley.

“Esos ‘buzones’ “no solo son engañosos, son ilegales y deben eliminarse. California hará cuanto esté a su alcance para proteger la santidad del voto”, declaró el gobernador Newsom.

De hecho, el líder del Estado Dorado percibe la serie de cajas republicanas como parte de una estrategia que rebasa a California.

Así lo comentó en Twitter. “La idea de democracia del GOP [como se le conoce al Partido Republicano] es: cerrar los lugares de votación. Limitar la entrega de boletas. Confundir a los votantes con urnas falsas. Sabotear el censo. Impulsar a un candidato a la Corte Suprema semanas antes de una elección.

Negarse a comprometerse con una transferencia pacífica del poder”, escribió en la red social.

Por ahora se desconoce qué pasará con las boletas que habrían sido depositadas en las cajas republicanas, que las autoridades insisten en que son ilegales.
Por el lado de la Secretaría de Estado, el número de electores que ya votó por correo carece de precedentes.

“Más de 1.5 millones de papeletas de voto por correo ya han sido devueltas por los votantes de California. Se trata de un aumento masivo en comparación con cerca de 150,000 papeletas devueltas en este mismo periodo en las Elecciones Generales de 2016”, informó la Secretaría.

Este jueves también informó que más de 2 millones de votantes registrados de California se han inscrito en el servicio de seguimiento de boletas de California “¿Dónde está mi boleta?”. Para ello visita: bit.ly/346USmd

Mediante ese servicio, los electores pueden recibir por correo electrónico, texto (SMS) o llamada de voz, notificaciones automatizadas sobre sus boletas.