Nieto dice a su abuelita: ‘Ya no quiero que mis padres sean ángeles’

Raiden Gonzalez, de 5 años de edad, pidió un deseo muy especial para su cumpleaños, a unos meses de haber perdido a su padre y a su madre por el COVID-19.

Nieto dice a su abuelita: ‘Ya no quiero que mis padres sean ángeles’
Mariah y Adán aparecen con su hijo Raiden.
Foto: EFE / EFE

El pequeño Raiden González cumplirá el próximo domingo 5 años y lo hará sin sus padres, que perdieron la batalla contra la covid-19 con solo unos meses de diferencia en San Antonio, en Texas, uno de los estados más golpeados por la pandemia.

De cara a ese día tan especial, este huérfano ya pidió su deseo más anhelado a su abuela Rozie Salinas. Le dijo entre sollozos: “Ya no quiero que mis padres sean ángeles”.

Salinas, quien ahora tiene la custodia del menor, dijo que ambos tratan de sobrellevar el “día a día”, y está empeñada en que el cumpleaños de Raiden (22 de noviembre), pero que será festejado el 28 de noviembre, sea una caravana de carros llena de globos, música y regalos.

“Haré hasta lo imposible por quitarle esa tristeza de la mente. Unas noches está bien, otras no. Sé que con su festejo se divertirá”, comenta la abuela, de 47 años, quien intenta ser fuerte para brindarle seguridad y apoyo a su nieto.

Para que sea una celebración fuera de lo común ha pedido que participe el mayor número de personas posible en el barrio de El Dorado, de San Antonio.

La temática de esta fiesta serán los dinosaurios que tanto le gustan al pequeño, explican los familiares en la tarjeta de invitación de una celebración en la que se dará a los asistentes aperitivos y pequeños obsequios como gesto de agradecimiento.

La tristeza por perder a su esposo

A pesar de estar muy centrada en sacar adelante a su nieto, Salinas debe aprender a vivir con la ausencia de su hija Mariah González, quien falleció el 6 de octubre cuando tenía 29 años.

Mariah murió 24 horas después de que fuera trasladada al hospital por los severos síntomas de la covid-19 que padecía.

Su madre achaca en parte esa rapidez al deteriorado estado de ánimo de su hija: “Quizás fue la tristeza, por haber perdido a su marido; ella se encontraba muy deprimida”.

Adán González, de 33 años, murió el 26 de junio, después de pasar casi un mes en una unidad de cuidados intensivos a causa del coronavirus, del que se contagió en su trabajo.

Ahora, Salinas se enfrenta desolada a un día de Acción de Gracias y una Navidad sin su hija y yerno. “Serán fechas muy difíciles”, reconoce.

Con tristeza recordó que Mariah le dijo que este año quería preparar “por primera vez” el pavo de la tradicional cena del Día de Acción de Gracias, pero “ya no alcanzó a hacer eso”.

Salinas tiene otra hija de 24 años, pero vive en otro estado, y recientemente acaba de vivir un divorcio, así que se encuentra sola con Raiden, sobrellevando el duelo e intentando inyectar alegría a su pequeño nieto, su principal motivo para salir adelante ante la adversidad que ensombreció a la familia González.

“Cuando el esposo de mi hija se murió, mi hija y mi nieto se vinieron a vivir conmigo. La veía muy deprimida, apenas habían pasado tres meses y luego se me enfermó, decía que le dolía el pecho, tenía frío, fiebre, aunque no padecía de tos”, explica.

Muerte fulminante

El personal del hospital le hizo pruebas de coronavirus y horas después de tener el resultado positivo al COVID-19, había muerto de neumonía e insuficiencia respiratoria.

La abuela dice que está planeando un homenaje tanto para su hija como para su yerno después de que pase un tiempo y aminore el dolor, algo que Mariah quería haber hecho por su propio esposo, pero nunca lo logró.

Desde marzo, los Estados Unidos han tenido más casos confirmados deL coronavirus que cualquier otro país, y las cifras siguen creciendo a un ritmo acelerado y ya superan los 11.1 millones de contagios y 246,000 muertos, según cifras oficiales.

Buena parte de ese elevado número se debe a Texas, que junto a California es el estado con mayor cantidad de casos de coronavirus, con más de un millón de personas positivas a las pruebas y casi 20,000 muertes desde el comienzo de la pandemia.

Ante este desolador panorama que ha tenido que vivir bien de cerca, Salinas recomienda no bajar la guardia y “tomar en serio la enfermedad”.

“Tomen precauciones, usen tapabocas, lávense las manos seguido, no vayan a fiestas, bares y clubes. Uno nunca sabe dónde va a estar la enfermedad”, pide.

Allegados de la familia González abrieron una cuenta en la plataforma Gofundme en la que ya se han recaudado más de 147,000 dólares.