La política educativa en el periodo pospandémico debe incluir las voces de todos los padres

Padres y madres debemos exigirle a Biden mejoras en la educación pública

Biden prometió mejorar la educación pública.
Biden prometió mejorar la educación pública.
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Al ganar la presidencia de los Estados Unidos, el presidente electo Joe Biden ha mandado su mensaje a los educadores al resaltar la carrera de su esposa como profesora.

Con el nombramiento político del gabinete en marcha, no puedo subrayar lo suficiente la importancia de la voz y la influencia de la Primera Dama cuando el país confirme un nuevo Secretario o Secretaria de Educación. Este papel requerirá un reformador intrépido e inclusivo; alguien que no tenga miedo de cambiar un sistema que no ha funcionado para los estudiantes más necesitados.

Volver ‘a lo de siempre’ pospandémico sería catastrófico. Una encuesta reciente del Sindicato Nacional de Padres encontró que el 60% de los padres no desean mantener el status quo, sino que buscan un reinicio completo para educar a sus hijos, basado en la innovación. Una Secretaria de Educación con los antecedentes adecuados garantizaría que las familias, y sus persistentes luchas con los fracasos del aprendizaje remoto e híbrido, tengan voz en la política educativa. Las familias ya no pueden ser observantes en este proceso. Tenemos muchas opiniones y críticas y queremos ser escuchados.

Como madre de ex alumnos de ESL (Inglés como Segundo Idioma), he sido testigo a las sorprendentes brechas en la comunicación y el compromiso entre los educadores y las familias que aprenden inglés.

El hecho de no educar e involucrar a los estudiantes de inglés y las familias con diversas necesidades de aprendizaje con comunicaciones regulares y relevantes explica el alarmante bajo rendimiento de los hijos de inmigrantes y el evidente fracaso en la transición exitosa de los niños para estudios más avanzados.

En una encuesta reciente del Sindicato Nacional de Padres realizada la semana del 13 al 18 de noviembre de 2020, el 20% de los padres dijeron que nunca escucharon de la escuela de su hijo sobre el progreso académico ni recibieron notificaciones por lo menos una vez al mes. De manera similar, en un informe reciente de USAFacts se indicó que aproximadamente 5,5 millones de niños no tuvieron contacto con un maestro en la última semana, destacando que los hogares de bajos ingresos tenían más probabilidades de que se cancelaran las clases.

Durante una época en la que los padres buscan saber más sobre el progreso académico de sus hijos, para mantenerse al tanto sobre lo que se enseña y cómo ellos, pueden asistir en el aprendizaje, familias de bajos ingresos están siendo marginados. La responsabilidad no es algo con lo que pueden contar.

El presidente electo Biden dice que quiere impulsar las escuelas públicas. Prometió cientos de miles de millones de dólares en nuevos gastos en educación, desde preescolar hasta la universidad.

Padres y madres, debemos empoderarnos y animarnos a exigirle al nuevo presidente que implemente herramientas que construyan una educación pública competitiva a nivel mundial. Es hora de que los legisladores incluyan a todas las familias desde el principio y den forma a las políticas educativas de acuerdo con la rica diversidad de los Estados Unidos. En esto, todos los latinos, nos unimos.