Niños en la frontera recibirán consultas médicas en estas fiestas navideñas
Fundación busca fondos para ofrecer atención de salud a la mayor cantidad posible de menores, entérate cómo ayudar
La ayuda es para menores locales y niños inmigrantes que se encuentran en la zona. Crédito: Cortesía
Un pequeño, al que llamaremos ‘Iván’ para propósitos de esta historia, llegó de Centroamérica sin compañía de adultos a Tijuana, México; al poco tiempo, enfermó y necesitó de una cirugía.
Todo esto ocurrió, mientras esperaba que las autoridades migratorias estadounidenses le dieran una oportunidad de cruzar la frontera a pedir refugio.
“Nada es tan penoso como ver a un niño sin su papá ni su mamá y enfermo, y lejos de su casa”, platicó a La Opinión la directora de la Fundación para los Niños de las Californias, Rosa Elena García.
“Como adultos, nos toca responder por el bienestar de los menores”, dijo.
La Casa Hogar de esa fundación firmó ante las autoridades como representante de ‘Iván’ y fue así como los médicos pudieron practicar la cirugía y dar seguimiento al paciente, quien pudo regresar al albergue para migrantes donde se aloja.
Por su parte Axel, un niño de Baja California, tuvo ansiedad severa lo que le impedía realizar actividades cotidianas. Al tener que estar encerrado en casa por la pandemia, experimentó ataques de pánico.
Por ello, un psicólogo del Hospital Infantil de las California lo asistió para brindarle herramientas que le ayuden a luchar y vencer el miedo.
En una de las sesiones, un desconocido que se cubrió la cabeza con una máscara de luchador, a quien llamaron “El Pánico”, retó a Axel a luchar. Axel aplicó unas llaves, una patada voladora y la final, logró arrancarle la máscara a su rival.
Con esta técnica, el niño descubrió que debajo de la ahora ya no temible máscara se escondía el rostro del miedo derrotado.
Estas son algunas historias de éxito que el único hospital para niños en el estado de Baja California experimenta cada día, platicó la directora García en conversación telefónica.
“Otorgamos 3,000 consultas mensuales en promedio, aún en medio de la pandemia”, agregó orgullosa.
Fondos para ayudar
La Fundación es la encargada de buscar recursos para el Hospital Infantil de las Californias, el único que desde hace 26 años atiende como especialista en menores a la comunidad infantil de todo el estado y de los menores migrantes cuando lo necesitan.
Se ayuda a niños desde familias con buenos ingresos, hasta los menores de familias trabajadoras que ahora batallan por conseguir el dinero que cuesta la consulta.
“Por la pandemia, muchos se quedaron sin trabajo, y no pueden pagarlas”, explicó la directora García.
Las consultas de rehabilitación física infantil habitualmente cuestan 600 pesos (casi $30) pero por las dificultades que generó la pandemia, el hospital bajó las consultas a 450 pesos (unos $22.50).
Pese al descuento, una amplia población desempleada enfrentó dificultades para continuar terapias y tratamientos para los niños.
Pronto se vieron amenazados pacientes como los de la zona agrícola de San Quintín, al sur de Ensenada, a unas cuatro horas de camino por carretera, que se organizan para hacer un viaje semanal o quincenal para llevar a sus niños a consulta al único hospital para menores.
Diversas familias de Tijuana, también han tenido que priorizar sus gastos y en ocasiones las consultas se comenzaron a cancelar.
Regalo navideño
Ante la necesidad, la respuesta vino de los jóvenes. Estudiantes del Centro de Enseñanza Técnica y Superior (Cetys) de Tijuana ofrecieron a la Fundación de los Niños de las Californias dar su servicio social y voluntariado.
“La campaña consiste en regalar sonrisas [consultas] esta Navidad. Quienes hacen donativos ganan ‘una sonrisa navideña’ por cada 450 pesos que donan”, dijo García.
En lo que va de la campaña que inició en noviembre, “al día de hoy llevamos 150 sonrisas”, agregó.
La página web de la campaña indic dice que, hasta este fin de semana, solo se ha alcanzado el 43% de la meta que se propuso en noviembre.
La campaña continuará hasta el 24 de diciembre para que entre Navidad y Año Nuevo los pequeños, cuyas familias no pueden pagar consultas, tengan la atención que necesitan.Después de este mes la fundación tendrá que ingeniar otras formas de pedir recursos al público.
Por ahora, de acuerdo con la directora, los donativos se pueden hacer a través de PayPal y que sean deducibles de impuestos podría ayudar.
Explicó que el impacto de la pandemia ha sido devastador, “la mayoría de las familias ahora no puede cubrir sus cuotas de recuperación”.
Para ayudar
Las personas interesadas en contribuir con la campaña de “Sonrisas Navideñas” pueden ingresar a la página fundacionhospitalinfantil.org/sonrisas
El Hospital Infantil de las Californias está a unas calles de la garita de Otay en San Diego.