La terapia de Rozalén es cantar

Nuevo disco resume todas sus bonitas experiencias de este 2020

La cantante española espera visitar América Latina y Estados Unidos luego de la pandemia para ofrecer una serie de conciertos. Foto: Cortesía
La cantante española espera visitar América Latina y Estados Unidos luego de la pandemia para ofrecer una serie de conciertos. Foto: Cortesía
Foto: Cortesía

Aunque Rozalén dice que esto de la pandemia la pone en ocasiones un poco negativa, lo cierto es que la cantante española luce de muy buen talante en la entrevista que concedió por Zoom hace unos días. Eso a pesar de que esta conversación era una de las muchas que tuvo con medios de todo el mundo en ese día.

“Estamos vivos; ¿qué [más] vamos a decir de este año?”, dijo la artista desde Madrid, donde vive desde hace varios años. “Ahora que se acerca la navidad, siempre hacemos cuenta de lo que ha traído el año, y a mí me ha traído muchos regalos, quiero verlo así; hasta pienso que en un tiempo vamos a echar de menos este año”.

Entre lo bueno que le ha dejado el 2020 está “El árbol y el bosque”, el cuarto álbum de una inesperadamente exitosa carrera en la música, que comenzó cuando se mudó a la capital española para estudiar una maestría en musicoterapia. Ya había cursado la licenciatura en psicología en la Universidad de Murcia, así que ahora el plan era buscarse la vida en Madrid en algo relacionado con sus estudios, pero mientras eso pasaba se dedicaba a ofrecer conciertos en bares pequeños.

En 2012 el productor Ismael Guijarro la “descubrió” y fue gracias a él que grabó su primer disco “Con derecho a…”, en 2013. Entonces todo cambió para la intérprete de 34 años y originaria de Albacete.

“Yo canto desde que hablo y doy conciertos desde los 16”, dijo. “Antes me ganaba la vida cantando en bares para muy poquita gente mientras estudiaba”.

Lo que sí es que tenía unas canciones que había escrito, y le ilusionaba la idea de plasmarlas en un disco.

“Pero yo no tenía la intención de vivir de esto”, dijo. “Tenía mi proyecto de psicóloga, de musicoterapia, por eso todo me parece como un milagro como algo como caído del cielo”.

El nuevo disco es un recuento “de lo más bonito que me ha pasado este año”, dijo. Lo describe como un “viaje hacia el interior de cada individuo, una invitación a querernos más a pasar más tiempo haciendo lo que realmente a uno le apetece”.

Rozalén espera que este nuevo material no solo traiga consigo el reconocimiento, como ha pasado con sus tres anteriores trabajos, sino que también venga “con más alegrías” en forma de viajes, giras y conciertos, algo que, como era de esperarse, quedó truncado en la carrera de la cantante debido a la pandemia.

“Han sido muchos aprendizajes en los últimos años, y quería plasmarlos”, dijo. “Me he dado cuenta de que todo nace del amor propio, de que uno esté bien […] Es una forma de pedir que cuidemos el arbolito que llevamos todos encima y que todo lo que ocurra alrededor nos lo permita”.

El álbum, cuyas canciones fueron escritas por Rozalén –excepto “La maza”, de Silvio Rodríguez– cuenta con dos colaboraciones, una de Mon Laferte en “Amiga”, y otra de La Sonora Santanera en “Que no, que no”.

“Mon vino un verano a España y dijo, ‘quiero hacer una canción muy mexicana, pero cantada por una chilena y una española'”, contó. “Abrimos una botella de vino y salió la mitad de la canción; luego terminé la letra y la pude grabar este año; ha sido un regalazo”.

Si todo sale bien, la artista podría estar de gira por Estados Unidos a mediados del 2021. Es un país que visitó solo cuando recibió dos nominaciones al Latin Grammy por “Cuando el río suena…”, su álbum anterior.

Mientras, sigue disfrutando de todas sus pasiones, porque “hago mucha terapia haciendo canciones o cantando para los demás”.