El peligro de la reforma impuesta por el fiscal Gascón

Sus propuestas van en contra de la seguridad pública y de la capacidad de los agentes de la ley para mantener el orden

El peligro de la reforma impuesta por el fiscal Gascón
El Sheriff del condado de Los Angeles, Alex Villanueva.
Foto: AFP / Getty Images

Desde diciembre del año pasado cuando el nuevo fiscal del distrito George Gascón tomó posesión de su título, sus promesas de campaña se han convertido más en pesadillas que en ayuda para los residentes del condado de Los Angeles.

Como sheriff del mismo condado, en 2020 noté un aumento del 36% en homicidios en el territorio que cubre el Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD).

Este año nuevo, la alarmante cifra de homicidios aumentó a 152%, un nivel enorme que ya podemos empezar a atribuir a las reformas iniciadas por Gascón.

No se necesita mucha imaginación para entender que cuando el fiscal del distrito empieza a disminuir las consecuencias de cometer delitos graves, el elemento criminal que azota a la comunidad va a aprovecharse de la ocasión, aumentando sus esfuerzos para cometer aún más crimines que nunca.

Cada elemento de reforma ofrecida por Gascón indica lo mismo: una reducción de consecuencias.

Por ejemplo, al eliminar consecuencias por crímenes cometidos con armas de fuego, crímenes cometidos para el beneficio de una pandilla y crímenes que involucran múltiples víctimas ya no se consideran más serios que los que tienen una sola víctima.

La implicación grave de estas reformas señala que un criminal puede matar a testigos de un homicidio sin tener que enfrentar más consecuencias de lo que le corresponde del primer homicidio —un estímulo para asesinar a testigos.

Lo mismo ocurre con sospechosos que son miembros de pandillas. Ahora pueden enlistar a los menores de edad para cometer los crímenes más violentos con armas de fuego ya que estos pueden quedar libres a la edad de 25 años, sin importar cuántos crímenes haya cometido el joven.

Para ilustrar un ejemplo por delitos menores, Gascón rechazó presentar cargos a 12 sospechosos que habían sido arrestados por contratar prostitutas la semana pasada, informando a los detectives del LASD que esos crímenes ya no califican para juicio según las reformas anunciadas.

Esto quiere decir, en lenguaje más claro, que Gascón ha declarado que la prostitución es legal en el condado de Los Angeles, ya que él se opone a perseguir casos en las cortes de Los Angeles.

Eliminar la condena de muerte ha vuelto a traumatizar a las familias de quienes han sido asesinados y sus casos están siendo presentados en los tribunales este año.

Caso tras caso llega a los medios y Gascón no quiere enfrentar la sencilla realidad: sus reformas son una amenaza para la seguridad pública de todos.

Estas familias incluyen casos de niños y policías asesinados. En fin, las reformas de Gascón representan un retroceso para la seguridad pública de todos.

Podemos trabajar juntos en la reforma para los reos que sufren de enfermedades mentales o sufren de una adicción a los narcóticos, incluyendo aumentar la capacidad del gobierno del condado para mejorar las vidas de ambos grupos.

Pero esto no puede ocurrir a la misma vez que Gascón disminuye o destruye la capacidad de todos los agentes de la ley y el orden de mantener la seguridad pública.

Gascón representa un peligro claro y presente para todos y no podemos permitir que él destruya el sistema de justicia criminal para el beneficio exclusivo de la comunidad criminal.