Los inmigrantes que pagan a un “coyote” por transportar a sus hijos a Estados Unidos pueden enfrentar problemas legales

Activistas recomiendan a padres evitar encargar a sus hijos a extraños, además de considerar los conflictos legales por esa acción

Los inmigrantes que pagan a un “coyote” por transportar a sus hijos a Estados Unidos pueden enfrentar problemas legales
Algunos padres en EE.UU. pagan a "coyotes" para que viajen con sus hijos.
Foto: PAUL RATJE/AFP via Getty Images

La urgencia de tener a sus hijos consigo lleva a los inmigrantes en Estados Unidos a pagar a “coyotes” para asegurar que crucen la frontera, aunque sean detenidos por autoridades migratorias, a pesar de que eventualmente esos menores se reunirán con sus progenitores, éstos podrían enfrentar serios problemas legales más adelante.

El gobierno del presidente Joe Biden enfrenta una de las mayores emergencias de niños que llegan solos a los Estados Unidos.

En marzo, los oficiales de la Patrulla Fronteriza procesaron a 18,890 niños en marzo, lo que representa el incremento de 100 por ciento con respecto a febrero, reportó la oficina de Aduanas y Control Fronterizo (CBP).

Algunos de esos niños viajaron con un familiar, pero otros lo hicieron de la mano de “coyotes” cuya labor es tipificada como “tráfico de personas”. No importa si los padres de los niños pagaron por lograr su llegada a EE.UU.

Juan José Gutiérrez, director ejecutivo de One Stop Immigration en Los Ángeles, California, explicó a Univision que explican a inmigrantes las implicaciones legales de sus acciones.

“Tratamos de explicarles a las personas, decirles que en el futuro pueden tener consecuencias”, dijo.

Agregó que la urgencia de los padres de sacar a su niño de un posible peligro en su país o de carencias es mayor que las preocupaciones del futuro legal.

Gutiérrez explicó que el problema podría llegar a los padres cuando acudan al consulado de EE.UU. en sus países, donde deberán terminar algún proceso de migración legal, donde deberán explicar cómo ingresaron al país.

“Durante la entrevista le van a preguntar cómo entró al país y cómo entró a Estados Unidos… (Cuando descubran que) el mismo ‘coyote’ que trajo a los padres trajo a los hijos, a los adultos los pueden acusar de haber colaborado o pagado al traficante de personas”, indica.

Eso significa que la posibilidad de obtener una “green card” se esfumará, pero los peores casos serán si los padres son enviados a prisión, debido a que esa acción desesperada es considerada un delito.

Gutiérrez recomendó a los padres no pagar a “coyotes” para que lleven a sus hijos a EE.UU.

“Por mucho que un padre esté desesperado, no debería confiarle a un coyote ni la vida ni la suerte de su hijo”, indicó.