La oposición en México, una mala copia del Partido Republicano, pero más perversa

Los conservadores en EE.UU., no llevan a su pueblo a arriesgar su vida con sus políticas y abusos; en México sí

La oposición en México, una mala copia del Partido Republicano, pero más perversa
Logo de la oposición en México.
Foto: Reforma / Agencia Reforma

Perverso no es un calificativo que se le puede aplicar a cualquier persona, grupo o país fácilmente, pero en este caso, fue más que preciso.

La oposición en México (PRI, PAN, PRD – Va por México) sabe que durante décadas con sus políticas neoliberales lo que ha prevalecido para la mayoría de los mexicanos es la desigualdad, la pobreza, la violencia y además, ha orillado a cientos de miles de personas a dejar sus lugares de origen, ya sea, a través del desplazamiento forzado o voluntario.

En estos tiempos cuando migrar a Estados Unidos ya no es tan fácil como hace varias décadas, cuando era un escape económico que muchos mexicanos veían ante la falta de oportunidades en su país; pero ahora, esa opción es muy cara y riesgosa. De entrada, las personas que emigran se convierten en criminales si no logran burlar a la migra estadounidense; incluso, podrían hasta pagar con años de cárcel.

En el peor de los casos, perderán la vida antes de llegar a su destino.

Lo lamentable, es que estos políticos que se han estado sirviendo del erario a manos llenas y por décadas, lo saben. En otras palabras, no les importa que una familia se separe y arriesgue su vida, mientras ellos roban y se enriquecen. Y es que no hay otro término para calificar su proceder fraudulento que ayudó a incrementar la deuda pública y sus cuentas bancarias en millones de pesos; mientras miles de personas arriesgaban su vida o eran desplazadas.

Lo peor no ha terminado. Esos tres partidos que generaron tanto dolor y muerte, pero que perdieron las elecciones en el 2018, ahora quieren  regresar al poder. Obviamente, no por el beneficio de la mayoría, sino para que la actual administración no siga socavando sus lujos, sus beneficios, sus privilegios, y todos esos contratos y dinero adquiridos en forma fraudulenta y ventajosa en sexenios pasados.

Desafortunadamente y en muchos casos, su actuar no solo los beneficia a ellos, sino que al mismo tiempo representan los intereses de corporaciones extranjeras que al igual que ellos, tomaron ventaja de los recursos del país bajo la supervisión y complicidad de esos políticos que quieren regresar al poder.

En otras palabras, mucho de ese dinero y contratos que quieren preservar y defienden a capa y espada, no será solo para los políticos o empresarios mexicanos; será para el corporativo de otro país y todo a costa del sufrimiento, dolor y muerte de sus connacionales a los que no se les deja otra opción que arriesgar su vida.

Todo esto la oposición política al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lo sabe, pero parece no importarle y han apostado con todos sus recursos para hacer hasta lo imposible para que a la actual administración le vaya mal, o por lo menos, esa es la idea o propaganda que venden a través de la mayoría de medios de los comunicación corporativos que tienen en su bolsa.

La oposición en México solo necesita convencer a un pequeño porcentaje de los mexicanos para cantar victoria en las elecciones del 6 de junio –donde elegirán a diputados y gobernadores-, aunque no hayan ganado legalmente, eso los medios los resuelven. Es por eso que diariamente atacan al presidente, con razón y sin ella. No importa, el objetivo es atacarlo y hacer que el pueblo piense que AMLO es igual de corrupto que ellos. De esa forma, tendrán más posibilidades.

Cuando digo que la oposición en México es más perversa que el Partido Republicano en Estados Unidos, no lo digo a la ligera y quisiera estar equivocado. Todos sabemos que los principios de este partido conservador estadounidense es cuidar y multiplicar el dinero a los ricos, todos lo saben y ellos no lo esconden.

El Partido Republicano apuesta por el corporativo por encima de los derechos de los estadounidenses. La diferencia, es que en Estados Unidos, siendo la primera potencia y el país más rico del mundo, el nivel de pobreza está muy por arriba que incluso la clase media baja en México. Aquí, no hay que arriesgar la vida, ni escapar a otro país para sobrevivir. En otras palabras, con toda y sus políticas draconianas que favorecen más a los más ricos, los republicanos no orillan a su población a la muerte.

Incluso, cuando se trata de cerrar filas con el Partido Demócrata en función de los intereses nacionales, ambos partidos se unen, principalmente en temas de la guerra y en la mayoría de las inversiones del corporativo estadounidense. Ambos partidos en ningún momento apostarían y lucharían contra su propio pueblo para beneficiar únicamente a corporaciones de China, Canadá o cualquier otro país. En México es otra historia. Esa es otra de las grandes diferencias. Pareciera que el espíritu de la Malinche –traicionar a los tuyos- sigue tan vivo como en los tiempos de la conquista española.

El nivel de traición a la patria de la oposición en México es tal, que hasta tienen supuestos intelectuales –Enrique Krauze- pidiéndole a Joe Biden a través de una columna en el New York Times que intervenga en México para detener las políticas de AMLO, un modelo de gobierno que lleva de lema, Primero los Pobres, donde hay 60 millones de ellos y 30 en la extrema pobreza. Esto es un absurdo y de las peores bajezas que cualquier ser humano pudiera realizar: utilizar sus influencias y habilidades para dañar a otros, a los que nunca han tenido o han tenido poco.

No me puedo ni siquiera imaginar, leer la columna de un intelectual estadounidense pidiéndole al líder de otro país que intervenga en los asuntos de Estados Unidos. Esto, con todas sus letras, es traición a la patria, pero es tan grande la ambición de poder de la oposición en México que no lo alcanzan a ver –o lo ignoran porque les conviene-, ese tipo de malinchismo y traición ‘intelectual’ prevalece y se ha mantenido en México por décadas.

Es por esto y más, que me parece que la oposición en México, aunque no lo dice abiertamente, pero al igual que el Partido Republicano en Estados Unidos, solo defienden los intereses de los que más tienen y de las corporaciones, pero la diferencia, es que en Estados Unidos los republicanos con sus políticas no llevan a su pueblo a arriesgar la vida involuntariamente; mientras que en México sí. Y eso, es actuar con más perversidad.

(*) Agustín Durán es editor de Metro del periódico La Opinión en Los Ángeles, ciudad donde radica desde 1992.