Después del veredicto de George Floyd, nace grupo pacifista en Los Ángeles

Activistas consideran que la decisión del jurado el martes, es ‘una migaja de justicia y que el racismo en Estados Unidos nunca se va a acabar’

Después del veredicto de George Floyd, nace grupo pacifista en Los Ángeles
Jóvenes latinos de "New Ground" de Santa Ana trabajan con niños para que no se involucren en pandillas.
Foto: Jorge Macías / Impremedia

Líderes latinos y afroamericanos en el campo de la seguridad pública anunciaron la formación del llamado Colectivo de Personal de Mantenimiento de la Paz en el Sur de California/ L.A. (SCLAPC).

Uno de los objetivos del grupo es  monitorear cada incidente de brutalidad policiaca y exigir justicia como se dio en el caso de George Floyd, quien fue asesinado por el ahora convicto expolicía de Mineápolis, Minnesota, Derek Chauvin.

La iniciativa, -que incluye a un diverso grupo de organizaciones de intervención contra las pandillas y profesionales entrenados para trabajar en las comunidades urbanas- se pondrá en marcha mediante un “plan de acción proactivo”, dijo el doctor Aquil Basheer, fundador y director ejecutivo del Programa de Liderazgo Independiente a Través de la Disciplina de la Hermandad Unificada (BUILD).

Dicho plan identifica las áreas geográficas específicas donde se pretende llevar, desarrollar y capacitar de equipos de respuesta crítica de alto riesgo no policiales e incluye a profesionales llamados navegadores líderes.

Afroamericanos y latinos celebran la alianza por la paz. (Jorge Macíás)

Otros elementos son la expansión de centros de seguridad geográfica y centros de restauración en zonas específicas, además de la saturación de mensajeros creíbles e involucrados en las zonas identificadas; capacitación y aumento del número de interruptores de violencia en todas las áreas para solidificar el Instituto Nacional de Formación y Certificación.

“A medida que avance la iniciativa podrán agregarse componentes adicionales”, dijo el doctor Basheer, un experto en intervención de pandillas. “El primer paso inclusivo será lograr el respaldo del Ayuntamiento de Los Ángeles, la Junta de Supervisores, seguido de una petición al gobernador Gavin Newsom” para implementar los seis componentes.

La Southern California/L.A.Peacemakers Collaborative (SCLAPC) ayudaría a promover la policía comunitaria y la implementación de la reforma del sistema de justicia penal a nivel nacional.

El renacimiento de la iniciativa de paz coincidió con el incremento de la violencia armada en Estados Unidos, el involucramiento de la policía en numerosos tiroteos que han arrebatado la vida de muchos latinos y afroamericanos, los ataques racistas no provocados contra estadounidenses de origen asiático y el veredicto de culpabilidad del expolicía Derek Chauvin.

Alex Sánchez, integrante de Homies Unidos y pacifista de pandilleros. (Jorge Macíás)

“El veredicto es apenas un granito en la arena”, dijo el doctor Aquil Basheer a La Opinión. “Hasta que nos ocupemos de los problemas [de racismo] sistémicos más amplios, las personas pensarán que  pueden hacer lo que hacen sin consecuencias”.

De ser así, -añadió- “entonces no hemos hecho ningún progreso”.

Y dejó en claro que nadie debería estar en una actitud de celebración.

“Tenemos demasiado trabajo para hacer y las causas fundamentales de lo que hace que un oficial o alguien dentro del sistema de seguridad pública piensa que él o ella puede valorar o desvalorar la vida de alguien como lo hicieron con George Floyd”.

‘El racismo nunca acabara’

Sin embargo, la condena por asesinato del expolicía Derek Chauvin en sí misma es un evento extremadamente raro.

Según un reporte de Philip Stinson, profesor de Justicia Criminal en la Universidad Indiana de Pensilvania, desde principios de 2005 hasta el 14 de junio de 2019,en estados Unidos solamente ha habido 104 agentes o policías locales, estatales o federales que han sido arrestados por asesinato o homicidio involuntario como resultado de un tiroteo cuando estaban en servicio.

Aquil Basheer, principal líder de los Afroamericanos. (Jorge Macías)

De esos 104 oficiales, hasta la fecha solo 35 han sido condenados por un delito resultante del tiroteo en servicio (15 por declaración de culpabilidad, 20 condenados en un juicio con jurado y ninguno condenado por un juicio en el tribunal). Eso sugiere que las posibilidades de que un asesinato por parte de la policía conduzca a una condena por ese crimen son aproximadamente de una en 2,000.

Sin embargo, un jurado en Mineápolis condenó el martes  a Derek Chauvin por asesinato en segundo grado (así como por otros dos cargos) por matar a George Floyd en mayo de 2020. Una sentencia típica por ese delito es de 12 años y medio de prisión, aunque los fiscales han pedido más y el máximo es de 40 años. Un juez sentenciará a Chauvin en dos meses.

“El racismo sistémico nunca se va a acabar; acordémonos que la policía nació en Estados Unidos para capturar esclavos y el racismo ha estado desde que nació el país. Se va a acabar solamente cuando se termine el país”, comento Gerardo Arellano, miembro de Inner City Vissions, una organización de intervención y prevención de pandillas y de desarrollo juvenil en la zona geográfica de Florence-Firestone, en el condado de Los Ángeles.

“El veredicto contra el policía fue justo, pero ese es solo el principio y falta mucho; hay miles de juicios que todavía no han sido resueltos y falta justicia para miles de familias”, declaró.

Alex Sánchez, director ejecutivo de Homies Unidos, cuyos programas antipandillas ofrecen diversos caminos para ayudar los jóvenes a tomar mejores decisiones y alejarlos de las calles, dijo que también se han organizado para estar presentes cuando hay incidentes de brutalidad policiaca, pero en su esfuerzo, recalcó, han sufrido persecución policiaca.

“Necesitamos sentarnos en la mesa donde se toman las decisiones y no necesitamos andar rogando migajas, porque hemos luchado por años para intentar ayudar a resolver la violencia”, indicó Sánchez a La Opinión, quien, por otra parte, consideró que el fallo de culpabilidad contra el policía blanco Derek Chauvin fue justo.

“Habrá que esperar a ver si este acto no es solo un granito en la arena”, comentó. “… Este sistema se ha aprovechado de nuestras comunidades y California se dio cuenta que de nada ha servido tener un sistema de encarcelamiento masivo. Nosotros creemos que ese sistema tiene que cambiar con una nueva mentalidad y filosofía de entender la seguridad pública”.

En el Colectivo de Personal de Mantenimiento de la Paz en el Sur de California/ L.A. (SCLAPC) también colaboraran organizaciones como BUILD Program, Outreach 360, Stop the violence, Revolve Impact, United Hood Nation, the Revenve Project, South Bureau Ministerial Alliance, Confidential Matters Inc, Project Kingship, Young Visionaries,  New Ground de Santa Ana, Homies Unidos y Comunnities in Schools en North Hills.