“La vida es una y está corriendo”: Talina Fernández impacta al tatuarse por primera vez a sus 76 años

Aunque aceptó que estaba temblando de nervios, la Dama del Buen Decir sorprendió a sus compañeros al pedir que le hicieran un segundo tatuaje durante el matutino que conduce

“La vida es una y está corriendo”: Talina Fernández impacta al tatuarse por primera vez a sus 76 años
Talina Fernández.
Foto: Archivo / Agencia Reforma

Luego de revelar que tuvo un encuentro con extraterrestres y que incluso la operaron de una rodilla, Talina Fernández vuelve a dar de qué hablar; y es que decidió tatuarse por primera vez a sus 76 años durante una transmisión en vivo por televisión.

Fue durante el programa ‘Sale el Sol’, en donde “La Dama del Buen Decir”, como es llamada cariñosamente, aceptó el reto de plasmar en el brazo de forma permanente un par de imágenes que simbolizan la felicidad y su paso por el matutino.

Aquí estoy de temblores, traigan a la ambulancia, que la tengan aquí afuera“, dijo la conductora antes de ponerse en manos del artista encargado de realizar el tatuaje, quien aseguró era un gran honor realizar el diseño en la piel de la madre de la fallecida actriz Mariana Levy.

Enseguida Talina compartió lo que la motivó a tatuarse por primera vez en su vida:

Vamos a hacer una carita feliz porque queremos que toda la gente haga todo por ser feliz. Que ame, que ayude, que sea empática“, explicó visiblemente emocionada por esta nueva experiencia que estaba por vivir.

Aunque aseguró estaba a punto de tener un ataque de pánico, la abuela de María Levy pidió un tatuaje más grande, ya que la propuesta que realizaría el tatuador en la parte frontal de la muñeca le pereció era muy pequeña.

Tras la ovación de los presentes por su decisión, Talina gritó:

“Yo quiero ser muy feliz para compartir con la gente, la vida es una, está corriendo. Llegué a la conclusión de que mientras estemos aquí hay que ser felices“.

Asimismo, dijo que, sin importar cuántos años tiene, está dispuesta a hacer cosas que hacen los jóvenes: “Eso, decía el señor Azcárraga: ‘hay dos cosas que se te pegan en la vida, la felicidad y lo coneja’ y como no quiero ser coneja entonces venga”.

Sin embargo, sorprendió a sus compañeros al pedir que, además de la carita feliz, también le hicieran un sol en honor al matutino en el que participa: “Un solecito acá y una carita feliz. Se va a quedar conmigo para siempre y va dedicado a todos mis compañeros“, agregó.