Alto consumo de azúcar en niños puede afectar su salud mental a largo plazo

El alto consumo de azúcar en niños puede afectar el cerebro a corto y largo plazo; cuando son pequeños se correlaciona con la hiperactividad y en los adultos, con la falta de atención y la impulsividad

Alto consumo de azúcar en niños puede afectar su salud mental a largo plazo
El alto consumo de azúcar puede alterar la memoria.
Foto: Polina Tankilevitch / Pexels

Una dieta rica en azúcar desde la infancia no solo puede favorecer el sobrepeso y la obesidad de los menores, también hiperactividad persistente y deterioro cognitivo en la vida adulta, esto según un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad Tecnológica de Queensland (QUT).

El niño estadounidense típico come aproximadamente el triple de la cantidad recomendada de azúcares agregados, la mitad de los alimentos y la mitad de las bebidas, comparte la Asociación Americana del Corazón (AHA).

Investigaciones previas ya han señalado los efectos en el cerebro a corto plazo, pero de acuerdo a la neurocientífica Selena Bartlett, se desconocen los efectos a largo plazo en los procesos cognitivos.

Los productos azucarados son adictivos

Uno de los efectos previamente advertidos del azúcar en el cerebro es que activa el sistema de recompensa del cerebro promoviendo un deseo constante de productos azucarados.

“Los golpes de dopamina por comer azúcar promueven un aprendizaje rápido para encontrar preferentemente más de estos alimentos”,  explica a The Conversation la neurocientífica Amy Reichelt profesora de la Universidad de Adelaide.

Alto consumo de azúcar en la infancia correlacionado con falta de atención y la impulsividad en adultez

Un estudio en roedores realizado por investigadores de la QUT encontró que el consumo de azúcar, a un nivel que ocasiona el aumento de peso, altera la memoria tanto episódica como espacial. Estos resultados son similares a los reportados en los trastornos por déficit de atención e hiperactividad.

En los niños, el alto consumo de azúcar se correlaciona con la hiperactividad y en los adultos, con la falta de atención y la impulsividad, según Bartlett, quien es de las autoras principales del estudio y profesora neurocientífica de la QUT.

Bartlett señala que se necesita trabajar más en la investigación de los efectos a largo plazo del azúcar en adolescentes y adultos, pero afirma que los resultados con el modelo de ratón son muy prometedores.

Problemas de memoria

Otro estudio en roedores publicado este 2021 indica que el consumo de las bebidas azucaradas en la niñez puede afectar el microbioma intestinal y ocasionar el deterioro de la memoria en el hipocampo cuando se llega a la vida adulta. Aún se desconoce si es posible revertir el daño.

Las bebidas azucaradas como los refrescos son la fuente principal de azúcares agregados en la dieta de los estadounidenses.

Los niños menores de 2 años no deben consumir azúcares añadidos. La AHA señala que los niños y adolescentes deben consumir menos de 6 cucharaditas de “azúcares añadidos” al día y no beber más de 8 onzas de bebalbaidas azucaradas a la semana.

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