Kimberly Flores habla de su difícil pasado con carencias económicas: “Me ponía a bailar”

Kimberly Flores dijo sentirse orgullosa de su pasado y aunque pasó carencias económicas que la obligaron a trabajar desde muy joven, nunca se podría avergonzar

Kimberly Flores de 'La Casa de los Famosos'.
Kimberly Flores de 'La Casa de los Famosos'.
Foto: Telemundo / Cortesía

El nombre de Kimberly Flores se ha visto envuelto en un sinfín de críticas desde que decidió unir su vida a la del cantante mexicano Edwin Luna en 2019, más aún tras lograr una sorpresiva y fugaz participación en el reality de Telemundo ‘La Casa de los Famosos‘. Es por ello que decidió acabar con las especulaciones que han existido en torno a su vida privada y sus orígenes en Guatemala, donde se ha rumorado que en algún momento de su vida fue bailarina exótica.

En un video publicado a través de su canal de YouTube, la esposa del líder de La Trakalosa de Monterrey habló por primera y única ocasión sobre los aspectos más relevantes de su infancia, en donde reconoce que hubo carencias económicas durante los años en que fue criada por su abuela materna y una tía, mientras su mamá, Becky Colombani, vivía en Estados Unidos.  

“Siempre les he dicho no (vengo) de muy abajo porque para mí ser humilde o una persona de escasos recursos no me gusta catalogarla así porque todos estamos en un mismo nivel, pero sí carecíamos de muchas cosas, pero éramos felices”.

Orgullosa de sus orígenes, la hoy influencer cuyo nombre completo es Kimberly Rebeca Elizabeth, aseguró que todas las dificultades por las que ha pasado la han enseñado a valorar lo que hoy puede disfrutar con su familia, por lo que no le preocupa las críticas que continuamente recibe.  

“Mucha gente me ha criticado porque vengo de eso, pero a mí me da orgullo, me ha enseñado muchísimas cosas. Me enseñó a ser fuerte, a valorar todo lo que tengo, a trabajar más duro por mis hijos para que ellos no llegaran a vivir esos momentos”.

Y recordó que desde la adolescencia enfrentó las primeras burlas con sus compañeros de la escuela, quienes la hacían sentir mal por venir de una familia humilde. Posteriormente, entre los 17 y 18 años conoció al papá de sus dos hijos, quien era Dj de una discoteca. En esa mista etapa fue cuando quedó embarazada de Elian, su primer hijo, y aunque recuerda que escondió su embarazo durante seis meses, su familia no lo aceptó, por lo que se vio obligada a salirse de su casa. A partir de entonces tuvo que pensar no solo en ella sino en trabajar para cubrir los gastos del bebé que venía en camino, siendo uno de sus primeros empleos una discoteca.

“Mi hijo tenía apenas 20 días, pero tenía que darle leche, yo no producía entonces tuve que empezar a trabajar desde los 20 días porque la fórmula le duraba tres días”.

Refiriéndose a los señalamientos que apuntan ha trabajado como bailarina exótica, acepta que llegó a bailar en un centro nocturno; sin embargo, aclara que no bailaba específicamente para los hombres.  

“Trabajaba en una discoteca, estaba pasando la gente, me ponía a bailar. Por eso también mucha gente me ha criticado, me ha dicho teibolera, bailarina exótica y un montón (de calificativos). Y sí, he bailado durante todo mi tiempo. Gracias a Dios nunca he tenido que llegar a un lugar de esos. Yo trabajaba en un antro en donde entraban hombres y mujeres, era un antro normal”

A los 2 años diagnosticaron a su primogénito con autismo, por lo que recibió apoyo de la institución pública mexicana de asistencia social DIF,  tras una segunda opinión médica detectaron que su bebé tenía déficit de atención. Poco después decidió regresar a trabajar a su natal Guatemala y tuvo que dejar a su hijo al cuidado de su abuela en Chiapas, en donde el pequeño recibió la atención médica y el cuidado de sus familiares, todo esto mientras ella trabajaba como edecán y en un restaurante. Años más tarde se reencontró con el padre de Elian y nació su segundo hijo Damián, quien corrió con mayor suerte, pues en esta ocasión contó con el apoyo económico de su pareja.

Kimberly flores reiteró que se siente orgullosa de su pasado y lo agradece, pues gracias a ello se convirtió en la mujer que es hoy.

“No me arrepiento, no me avergüenzo tampoco, todos tenemos una vida distinta y la que yo tuve la agradezco porque si no no estaría acá”.

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