Familias afectadas por el VIH y el SIDA viven su Super Bowl Experience

La Fundación Laurel llevó a docenas de familias a vivir una experiencia única, previo a uno de los eventos más vistos a nivel mundial

Niños participantes de la Fundación Laurel llegaron a la Super Bowl Experience. (Suministrada)

Niños participantes de la Fundación Laurel llegaron a la Super Bowl Experience. (Suministrada) Crédito: Laurel Foundation | Cortesía

El fin de semana pasado un grupo de familias de la Laurel Foundation llegaron al Convention Center de Los Ángeles para conocer más acerca del fútbol americano de la National Football League (NFL).

La Super Bowl Experience continúa este fin de semana para que grandes y chicos puedan experimentar juegos y entretenimiento, así como ver artículos de los jugadores profesionales.

Las familias de la fundación son muy especiales ya que, pese a los problemas que enfrentan, por un momento todos pudieron olvidar un poco que algún miembro de su familia tiene VIH o SIDA.

El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es un virus que ataca las células que ayudan al cuerpo a combatir las infecciones, haciendo que la persona sea más vulnerable a otras infecciones y enfermedades. El virus se propaga por el contacto con ciertos fluidos corporales de una persona con VIH, como la sangre o mediante relaciones sexuales sin protección.

El SIDA es la etapa final del VIH que ocurre cuando el sistema inmunitario del cuerpo está gravemente dañado a causa del virus.

Las afortunadas familias recibieron boletos gratis gracias a la donación de partidarios que apoyan la causa de la fundación.

Entre los participantes estaba Anny Lima, de 23 años, quien acompañó a las familias como consejera.

Lima conoce muy de cerca el sentir de las familias ya que ella llegó a la fundación cuando era una niña. Se apasionó tanto por el tema que a los 15 años comenzó a ser entrenada para consejera, posición que ocupa ahora para ayudar a otros jóvenes.

Lima contó  que cuando ella era pequeña sus padres adoptaron a sus dos ahijados después que los padres de estos fallecieron de SIDA.

La niña mayor estaba contagiada del VIH y su terapista refirió a toda la familia a la fundación Laurel, la cual se encarga de empoderar a los niños, jóvenes y familias afectados por el VIH/SIDA, así como a los jóvenes transgénero y de género diverso a través de programas educativos y de apoyo.

“Y todos pasamos por el programa, mi hermana mayor, mi hermano mayor, mis dos hermanos menores y yo”, contó Lima.

La joven asegura que inicialmente fue muy difícil para la familia ya que sus padres no querían hablar del tema.

“En muchos hogares en realidad no hablan sobre enfermedades y realmente no te educan sobre cosas como esa”, dijo Lima.

Así que la mejor ayuda de forma segura y confiable fue participar en los programas de la fundación Laurel, la cual sirve a niños de los 6 a los 17 años. Estos incluyen un campamento, acceso a consejeros y actividades donde ninguno de los participantes es juzgado.

Ella agregó que previo al campamento de la fundación Laurel lo más que ella sabía del VIH y SIDA es que se transmitía entre la comunidad LGBTQ y ellos lo propagaban.

“Obviamente eso era falso, pero no tenía otra educación hasta que llegué al campamento. Ahí llega personal médico que te explica todo”, dijo Lima.

Después de recibir el asesoramiento apropiado, Lima decidió seguir ayudando a otros niños y jóvenes, razón por la cual continúa pero desde otro frente.

Anny Lima (d), consejera en la Fundación Laurel, junto a un participante. (Suministrada) Crédito: Suministrada | Cortesía

Otro de los participantes que llegó a la NFL Experience fue José Hernández, quien llevó a su familia para que los niños se divirtieran en algo que él no hubiera podido pagar de su bolsillo.

Hernández dijo que en 1993 fue infectado con VIH, mismo año cuando nació su hija quien también fue diagnosticada a los seis meses.

Poco después se enteró de una fundación que ayuda a familias y él no dudó en llevar a su hija cuando la edad requerida se lo permitió.

Ahora Hernández tiene dos hijos de 10 y 11 años, quienes no están infectados pero si participan en el programa desde hace dos años.

“Me gusta porque los llevan a eventos y participan en programas con la UCLA”, dijo Hernández.

La experiencia fue inolvidable, dijeron algunos pequeños. (Suministrada) Crédito: Laurel Foundation | Cortesía

Aseveró que ellos nunca habían asistido a un evento tan original como el Super Bowl Experience.

“Nos pasamos un momento a gusto ya que todo era diferente, había para patear el balón, simulacro de bloques y más cosas”, dijo Hernández.

Él agradeció que haya donantes dispuestos a ayudarlos pese a que no los conocen.

“Gracias porque uno no sabe quién donó los boletos, pero ellos sí saben a quien están ayudando”, explicó Hernández.

Margot Anderson, fundadora y CEO de la fundación Laurel, dijo que todo el año se encargan de hacer alcance a las familias mediante socios, redes sociales y lugares a los que llegan en persona.

Añadió que actualmente ningún niño de los que están atendiendo tiene VIH. Usualmente ellos llegan ahí porque algún miembro de su familia lo tiene.

“Les ofrecemos educación apropiada de acuerdo a su edad ya que casi siempre llegan con la información incorrecta del virus, ya que la encontraron en línea”, dijo Anderson. “Aquí hablamos de la salud mental, los problemas, los espacios seguros y creemos que es magnífico porque todos se prestan para hablar con los trabajadores sociales”.

Actualmente la mitad de los participantes en la fundación son de origen latino.

Anderson añadió que la ayuda es necesaria para seguir proveyendo espacios seguros a los niños. Las personas pueden hacerlo donando u ofreciendo su trabajo voluntario.

Para saber más acerca de la fundación visite: https://laurel-foundation.org/

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