Con mascarilla y vacunados, pero felices regresan adultos mayores a sus centros comunitarios
Ya les hacía falta la convivencia en persona con sus amigos, hacer ejercicio y aprender nuestras actividades
Los adultos mayores regresan a recibir servicios a centros como St. Barnabas Senior Services. (Cortesía St. Barnabas Senior Services.) Crédito: Cortesía
Tras más de dos años de encierro obligado a causa de la pandemia de covid, los adultos mayores han comenzado a regresar a los centros comunitarios donde de nuevo tienen la oportunidad de convivir con personas de su misma edad como en los de la organización no lucrativa St. Barnabas Senior Services (SBSS).
Todos han aceptados gustosos cumplir con los requisitos para regresar como el uso de mascarillas, estar vacunados o presentar un examen negativo a covid de las últimas 72 horas.
“Estoy muy contenta de que hayan reabierto porque vivo sola y me hacía mucha falta la comunicación con mis amigas”, dice Luz Escobar, una salvadoreña de 92 años, quien a diario acude al centro comunitario para adultos mayores St Barnabas Senior Services.
“Fue horrible no venir durante la pandemia. Me sentía muy triste”, reconoce.
Luz, una madre de 4 hijos, dice que desde que se jubiló de su trabajo en la limpieza y cuidado de niños, encontró un refugio en St. Barnabas.
“Me gusta venir porque nos dan comida, hacemos ejercicio y tenemos muchas actividades con las amigas; y entre nosotras, nos contamos nuestros problemas”.

Reapertura en persona
El mes pasado, los tres centros comunitarios de St Barnabas Senior Services dieron la bienvenida a los adultos mayores que estaban ansiosos por retornar tras más de dos años de cierre a causa de la crisis de salud provocada por covid-19.
Darlene Kiyan, directora de St Barnabas, dijo que si bien no pudieron ofrecer servicios en persona, durante la pandemia, no pararon de prestar asistencia a los adultos mayores.
“Mandamos comida directamente a sus casas, y los apoyamos en lo que necesitaban a través del teléfono, zoom y reuniones. Ahora ya hemos podido abrir nuestros tres centros en Mid-City, Hollywood y Echo Park para que regresen; y a partir de la próxima, estamos muy emocionados porque vamos a poder servirles de nuevo comida caliente”.
Los tres centros para adultos mayores de St. Barnabas están abiertos desde las 8 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde, de lunes a viernes, con una amplia variedad de actividades como clases de ejercicios, salud mental y sobre cómo usar la tecnología, pero también tienen tiempo para el entretenimiento con horas para jugar, ver películas y series de televisión en grupo.
“Hemos ampliado nuestras clases para enseñarles tecnología sobre cómo usar sus teléfonos, sus iPad y la computadora”.
Precisa que dentro de los ejercicios, les enseñan cómo prevenir caídas en la casa. “Podemos ofrecerles apoyo para poner barras y tapetes para que sus casas sean más seguras y no se caigan”.

La doctora Kiyan dice que los adultos mayores han estado felices de regresar porque se sentían muy aislados en sus casa y extrañaban a sus amigos.
“Está bien comunicarse por teléfono con los amigos, pero es diferente a verse en persona. Ahora que han regresado. nos han dicho cuáles son las clases que quieren”.
Comenta que inicialmente habían planeado reabrir en diciembre o enero, pero por seguridad, se aplazó la reapertura.
“Ahora que el condado de Los Ángeles nos autorizó a abrir, queremos igual garantizar que los adultos estén seguros”.
Por lo tanto, han puesto en vigor varias medidas de protección contra covid.
“Estamos pidiendo a todos estar vacunados o presentar un examen negativo de covid. Nosotros tenemos exámenes aquí para quienes Y todavía tienen que usar mascarillas cuando vengan. Sabemos que en muchas partes es opcional, pero no lo es aquí porque tenemos una comunidad vulnerable”.
Comenta que al principio estaban preocupados de que no quisieran usar mascarillas o vacunarse. Pero todos han respondido de manera positiva.
“Nos dijeron que por supuesto estaban dispuestos a cumplir con las normas porque querían regresar y sentirse seguros; y la mayoría han cumplido”.

Los beneficios de convivir
La directora de St Barnabas sostiene que el principal beneficio del regreso de los adultos mayores a los centros comunitarios de día, es la socialización.
“Eso es lo más grande, pero al mismo tiempo, tienen acceso a servicios y clases en persona. Durante la pandemia, tomaban clases de yoga en silla, pero no es lo mismo porque en la clase presencial, pueden corregirlos para que hagan las posiciones correctas”.
Platica que el regreso de los adultos mayores ha sido gradual, a medida que se corre la voz de que ya reabrieron.
“Tenemos transportación gratis desde su casa a nuestros centros para quienes no pueden tomar un autobús para venir. Nosotros los llevamos y traemos; y también podemos transportarlos a sus citas con el médico o si necesitan comprar algo”.
Precisa que los adultos mayores no necesitan tener un estatus migratorio ni un seguro de salud para asistir a los centros de St. Barnabas.
“Nuestra meta principal es que envejezcan bien, y tenemos todos los recursos, incluyendo la comida, para asegurarnos que así pase”.
Agrega que el regreso de los adultos mayores a sus centros comunitarios, los ayuda a mantenerse activos, convivir con otra gente, hacerlos sentir que son parte de la comunidad y que no están limitados a estar en sus casas.

Sequelas de covid
Hace ver que covid-9 ha provocado muchos problemas financieros a los adultos mayores, y muchos de ellos están a punto de quedarse sin hogar o ya son desamparados.
“Cuando ellos vienen, platican con nosotros y buscamos la manera de ayudarlos a pagar la renta. También tenemos personas que están sufriendo de demencia o Alzheimer, a quienes también asistimos proporcionándoles cuidadores”.
Así que un beneficio aledaño al acudir al centro St. Barnabas no solo es la socialización sino que aprenden, se entretienen; y al compartir sus problemas, se les asiste.
“Nuestros coordinadores de servicios van a sus casas y platican con ellos”.

Salud mental
Agrega que otro de los grandes problemas que salieron a flote durante la pandemia, fue la salud mental de los adultos mayores.
“Los últimos dos años han sido muy desafiantes. La gente ha sufrido muchas pérdidas, mucho miedo y trauma”.
Indica que también han perdido a muchos de los adultos mayores que asistían al centro St Barnabas durante covid. “Otros se han mudado con sus familias para estar cerca de ellos”.
Pero fuera de los problemas, externa que la energía que se respira tras la reapertura del centro es asombrosa. “Se puede escuchar y ver. Es muy divertido. Solo queremos asegurarnos que más adultos mayores sepan de nuestras actividades para que estén saludables y felices”.



Contentos de regresar
La guatemalteca Venus Smith, una madre de dos hijas, a punto de cumplir 79 años, tampoco ocultó lo contenta que estaba de regresar a St Barnabas.
“Me gusta venir, en primer lugar, porque puedo compartir con mis compañeras y el personal del centro, siempre andan viendo qué necesidades tenemos”.
Admite que en su casa se sentía muy deprimida, más aún en los momentos más críticos de la pandemia.
Otra de las cosas que más disfruta son las clases de tecnología porque – dice – le enseñan a usar el celular y las redes sociales.
Nelly Palma, una peruana de 72 años, llevaba 5 años yendo a St Barnabas, cuando vio cerrar el centro a causa de la pandemia.
“Me dio mucha pena porque a mí me ha ayudado bastante. Antes de venir aquí, yo estaba deprimida en mi casa”.
Añade que como vive sola, para ella es una gran cosa acudir a St. Barnabas.
“Me encantan los ejercicios que nos ponen, y conversar con las amigas de uno y otro tema. Venir aquí nos ayuda a despejar la mente, y regresamos contentas a la casa”.
Juana Rajendra, una boliviana de 78 años, también está feliz por la reapertura. “Mi hija me dijo que ya iban a reabrir, y la noticia me hizo el día. Me gusta venir acá para hacer ejercicio, pintar y todas las actividades a las que nos dan acceso”.
La mexicana Carmen Reyes de 75 años, madre de una hija, dice que durante la pandemia la pasó encerrada y enfadada en su departamento, ella sola.
“Nos sentíamos muy mal. Bendito Dios que parece que la pandemia ya está mejorando”.
Por lo tanto, asegura que para ella era crucial regresar a St. Barnabas.
“Me agrada mucho platicar con la gente. Si no me hablan, yo le hablo a las personas. Yo necesito la socialización y la convivencia en mi vida. Así que regresar al lado de mis amigas, es un gran gusto”.
St. Barnabas Senior Services se localiza en 675 S. Carondelet St. Los Ángeles, CA. 90057. Teléfono: 213-388-4444.