La actual ‘oposición’ en México: ‘Mientras más digas mentiras… mejor te va’

En su afán por burlarse, denostar y que los mexicanos dejen de apoyar al presidente López Obrador, algunos periodistas pierden el piso

Marcha del 23 de noviembre en Ciudad de México.
Marcha del 23 de noviembre en Ciudad de México.
Foto: EFE/ Mario Guzmán / EFE

En la columna con el nombre “La venganza del tirano”, de Beatriz Pagés, publicada el 18 de noviembre en la revista Siempre, semanario de su propiedad, la “periodista” que no esconde su odio contra el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador una y otra vez, en esta ocasión escribió un mensaje que más que informar y analizar los motivos y objetivos de la marcha del próximo 27 de noviembre en Ciudad de México, denosta, miente y busca manipular a su audiencia.

“El odio metió al tirano en un hoyo.  López Obrador acaba de admitir que el pueblo es su enemigo y que necesita vengarse. La marcha a la que convoca es un acto de locura, pero también de soberbia y desesperación”.

Añade: “El presidente decidió declarar la guerra a los ciudadanos. Para los criminales sólo hay abrazos, para los demás insultos, amenazas y el desquite. Ha decidido utilizar su poder contra millones de hombres y mujeres que decidieron ejercer su derecho a manifestarse libremente”.

Este es el inicio de su texto donde la autora quiere que su audiencia piense que el presidente “odia” a su pueblo a tal grado, que busca “vengarse” de la gente que gobierna, nos dice que “ama” a los criminales y que simplemente porque unas personas se manifestaron el 13 de noviembre, el mandatario está desesperado y toma decisiones que rayan en la locura.

De entrada, decir que el Presidente que ha dado millones y millones de pesos en programas de bienestar para jóvenes, personas discapacitadas y de la tercera edad “odia” a su pueblo es totalmente ilógico, contradictorio a los hechos y no tiene sentido. Una mentira.

Recordemos que López Obrador también animó a las personas a manifestarse, a que se expresen en las calles, aunque no comulguen con sus ideas; pero Pagés en sus dos primeros párrafos subraya que AMLO está “aterrado” por los “millones” que marcharon. Otra falacia.

Es precisamente este uno de los puntos importantes y del porqué la gente ya no cree en los medios tradicionales mexicanos y muchos de sus “periodistas”, simplemente porque mienten, inventan y manipulan la realidad.  La autora dice que “millones” de manifestantes en 60 ciudades del país salieron a protestar el 13 de noviembre, cuando en realidad fueron unas 50 mil personas.

Estos periodistas no se dan cuenta que la mentira es lo que más afecta, que la gente no quiere que la consideren inepta y que le digan cómo pensar o qué pensar, y peor, manipulando la información. Eso es lo que verdaderamente afecta, pero medios o periodistas generadores de este tipo de información no les interesa saber, o su odio no les permite ver la realidad y cómo, esa actitud es la que más los aleja de la gente.

Desafortunadamente la propaganda compartida por los medios corporativos previa a la marcha fue más de lo mismo, mentiras con el objetivo de infringir miedo a la población para convencerlos de que la marcha del 13 de noviembre era para “defender” la democracia con la consigna “El INE no se toca”. Otra gran mentira.

De acuerdo con entrevistas de medios masivos e independientes a los manifestantes, la mayoría de la gente que participó no sabía lo que defendía, simplemente se limitaba a decir que “El INE no se toca” porque no querían que la democracia “desapareciera”, según escucharon.

Nada más lejos de la realidad. La reforma  al Instituto Nacional Electoral (INE) hace más democrático el proceso e incluye al pueblo. Actualmente a los consejeros del INE los eligen los partidos políticos.

Esta reforma también reduce el número de diputados y senadores, además de disminuir el presupuesto a los partidos políticos, entre otros puntos, mismos que la mayoría de la gente que marchó el 13 de noviembre estaba de acuerdo. Pero de todas formas repetía “El INE no se toca”.

Incluso, en su columna Pagés sigue con esas consignas a pesar de saber que son falsas.

“Aunque el pretexto de la marcha es el Cuarto Informe de Gobierno, lo que quiere es que sus acarreados griten consignas contra los consejeros y denigren al INE para legitimar la desaparición del órgano electoral”, nos dice la autora.

El resto de la columna no deja de denostar al presidente Obrador, llamándolo “autoritario”, “miedoso”, “débil” y que sus reacciones son dignas de un “tirano” que lleva al país rumbo a una “dictadura”.

Una vez más, otra de muchas contradicciones que espera que su audiencia no vea o entienda. En una dictadura no se puede uno manifestar en las calles o atacar al mandatario sin que la seguridad esté en riesgo. En México, desde antes que el presidente llegara a Palacio Nacional, las mentiras y las falsedades a su persona no han cesado; pero no hay censura ni castigo como en sexenios pasados. Si no lo creen, pregúntenle a Carmen Aristegui o Anabel Hernández.

Lo positivo es que ya muchos mexicanos no creen en los medios masivos en México. Estos medios no se dan cuenta que las notas que publican suenan ridículas y solo tienen sustento en su imaginación y en su esperanza de que regresen los privilegios millonarios de los que gozaban en administraciones pasadas. Todo a costillas del erario. Esa es la realidad, se molestan porque hay presupuesto para los que menos tienen; pero no para los medios de comunicación o algunos periodistas; además de los contratos jugosos que había antes para algunos empresarios corruptos, eso es inaceptable para ellos.

Lo triste de todo esto, y lo malo para México, es que hay muchas cosas que se pueden criticar de esta administración para mejorarla, para beneficio de todos los mexicanos. Pero estos medios a través de muchos de sus textos, videos o programas lo único que buscan es confundir, crear un odio contra el actual mandatario y hacer creer que el Presidente es igual al resto de los políticos. Esos que desde 1988 lucraron y entregaron los bienes de la patria al corporativo privado, nacional y extranjero, sin importar la pobreza, ni la migración generadas durante décadas.

Recordemos que después de cuatro años de ataques diarios de la mayoría de los medios corporativos —periódicos, radio, televisión y en redes—, la popularidad del mandatario mexicano sigue casi en un 70%, según la empresa extranjera Morning Consult.

No obstante, la estrategia de mentir de la oposición no es propia de ella, es una fórmula que utiliza la derecha o el conservadurismo más rancio en otros países. El Partido Republicano en Estados Unidos y el expresidente Donald Trump entre muchos otros. No olvidemos que a principios de siglo, una de las mentiras históricas, pero que más daño hicieron a la humanidad por parte de los medios y el corporativo estadounidense, fueron las supuestas armas de destrucción masiva que dijeron tenía Irak.

Desafortunadamente, muchos empresarios, medios de comunicación y políticos de derecha están dispuestos a decir cualquier cosa con tal de regresar o mantenerse en el poder.  Ya lo dijo el publicista de derecha Carlos Alazraki, acérrimo enemigo del presidente Obrador, durante las elecciones que le dio el triunfo al mandatario:

“Yo tenía la solución a nivel mercadotecnia. Esta campaña (la de 2018) no se gana con publicidad, se gana con propaganda, y mientras más mentiras des contra Morena (el partido de López Obrador) mejor te va”.

Agustín Durán es editor de la sección de Metro de La Opinión en Los Ángeles. Gracias por leer hasta el final esta columna.