Reconocen el trabajo comunitario de líderes latinos en Los Ángeles

Las Organizaciones Unidas de Jalisco destaca la trayectoria de Juan José Gutiérrez y Carlos Lomelí Bolaños por su trabajo de empoderamiento de la comunidad y la lucha contra leyes racistas y discriminatorias

Miembros de Organizaciones Unidas de Jalisco.

Miembros de Organizaciones Unidas de Jalisco. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Durante un foro comunitario, lideres de la comunidad mexicana agrupados en las Organizaciones Unidas de Jalisco (OUJAL) distinguieron con el “Premio Minerva” al activista, defensor de los derechos civiles y humanos de los inmigrantes, Juan José Gutiérrez, además del doctor Carlos Lomelí Bolaños, diputado federal del partido Morena y empresario jalisciense.

“Para nosotros, es un honor reconocer la amplia trayectoria de Juan José y del doctor Lomelí Bolaños, dos distinguidos jaliscienses”, dijo a La Opinión, Javier Martínez, presidente de OUJAL, organización comunitaria sin fines de lucro.

Martínez expresó que, en la mitología griega, “Minerva” es la diosa de la sabiduría, la estrategia militar, la guerra, la civilización, la navegación, la justicia, el estado, la educación, la medicina, el comercio, las artes, la victoria, la habilidad, los héroes, la fuerza, el coraje, la industria, inventos, desarrollo, oficios y paz, además de ser la protectora de Guadalajara, Jalisco, México.

“Es digno reconocer el trabajo comunitario, laboral y político de Juan José, nuestro paisano, para empoderar a nuestra gente aquí, y por extensión, en todo Estados Unidos”, dijo Martínez.

De igual manera, valoró que Carlos Lomelí Bolaños ha tenido “años de servicio para empoderar a la comunidad mexicana/estadounidense”.

El activista, además de recibir una placa, fue “destapado” por la comunidad migrante como “el nuevo candidato a gobernador de Jalisco”.

Javier Martínez, presidente de OUJAL, y el doctor Carlos Lomelí Bolaños, diputado federal del partido Morena.
Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia

Logros de un activista

Nacido en Tuxpan, Jalisco, Juan José recordó algunos de sus principales logros de su carrera como activista; uno de ellos fue su participación en la lucha que la comunidad hispana dio para conseguir la Ley de Amnistía de 1986 que promulgó el expresidente republicano, Ronald Reagan.

“Casi 3.1 millones de personas se legalizaron y nosotros atendimos en 56 oficinas de One Stop Immigration a unas 150,000 personas”, recordó el activista. “El trabajo lo hicimos junto con Caridades Católicas, organizaciones defensoras de los inmigrantes y distritos escolares, etc…”.

En esos años, aunque tenían la oportunidad de cambiar su estatus migratorio,  miles de mexicanos declinaban hacerlo porque pensaban que, al hacerlo, traicionarían a la patria que los vio nacer.

La segunda gran batalla en la que participó Juan José y miles de inmigrantes llegó en 1994 cuando los recién naturalizados, utilizaron el poder del voto para derrotar la racista Proposición 187 del exgobernador Pete Wilson en California.

“Pusimos 350,000 personas en las calles a un mes de las elecciones de aquel año y repudiamos esa ley racista, que fue el precedente para que los políticos republicanos hicieran política y ganaran votos en un futuro a costa de la dignidad y la deshonra de todo un pueblo”, afirmó.

La siguiente lucha que recuerda fue la marcha del 25 de marzo de 2006, cuando casi un millón de inmigrantes marcharon en Los Ángeles, y aproximadamente 10 millones en el país, para repudiar la Ley Sensenbrenner que criminalizaba la migración y violaba los derechos humanos de las personas que solicitaban asilo.

“Llamamos después a un paro general el 1 de mayo y muchos quisieron sabotear nuestra lucha, pero demostramos que este país sin los inmigrantes no funciona”, recordó Juan José.

Jalisco, un estado de sangre y muerte

“Destapado” como el presunto candidato de Morena al gobierno de Jalisco en 2024, el empresario y político mexicano Carlos Lomelí Bolaños aseguró que, para que el estado de Jalisco recupere la tranquilidad y la paz social requiere de un gobierno que no robe, no mienta y no traicione, poner un alto al índice de siete homicidios diarios, un total de 12,000 en los cuatro años y medio del gobierno de Enrique Alfaro, del partido Movimiento Ciudadano.

“Parece que, por donde pasa Enrique Alfaro tiene que dejar una estela de sangre y muerte”, dijo Lomelí Bolaños, en entrevista con La Opinión. “Primero fue Tlajomulco [donde Alfaro fue presidente municipal], después Guadalajara, y ahora todo Jalisco”.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), entre enero 2019 y mayo de 2023, en Jalisco se habían iniciado 11,859 investigaciones por asesinatos.

“Jalisco está llorando lágrimas de sangre y, si la vida me da la oportunidad de sentarme a dirigir a los jaliscienses, primero habría que estar a la altura de la confianza de la gente”, explicó. “Es importante que recuperemos la paz y la tranquilidad para que nuestras hijas y niñas regresen sin temor y libremente a sus casas”.

Lomelí Bolaños expresó que “la gente tiene que saber que el municipio de Tlajomulco ha sido convertido “en la fosa común más grande del país; después Guadalajara tiene el mayor índice de crímenes con violencia, robos a casas-habitación, robos de automóviles y autopartes, y feminicidios”.

En efecto, cifras del SESNSP indican que el número de mujeres asesinadas en Jalisco fueron: 148 en 2018; 197 en 2019; 197 en 2020, 192 en 2021 y 137 entre enero y agosto de 2022.

Asimismo, a fines de mayo de este año, en Jalisco ya se habían descubierto ocho fosas clandestinas –siete en Tlajomulco y una en Zapopan- con 147 víctimas.

Por estados, Jalisco presenta la mayor incidencia de personas desaparecidas: 15,038, seguido por Tamaulipas (12,467), Estado de México (11,868) y Veracruz (7,438).

“En nuestro estado es necesario garantizar empleos bien pagados, que nuestros hijos puedan corretear sus sueños y verse como profesionistas a futuro”, indicó Lomelí Bolaño. “Tenemos que recuperar los espacios públicos y generar un ambiente donde los ciudadanos puedan vivir como en la Guadalajara de los años 1970 o 1980, donde todos éramos una familia”.

“Y, por supuesto creando un país con buenas políticas públicas como nos ha venido diciendo el presidente Andrés Manuel López Obrador”, subrayó. “Será un país que no se va a violentar porque los alimentos no faltarán en la mesa, ni la salud, ni la educación… Este no es un tema de balazos ni de patrullas, sino de llevar justicia social al pueblo de México”.

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