Latinos demandan al LAPD luego de ser heridos por las autoridades durante un robo 

Las victimas eran asaltados por un ladrón armado con una AK-47

Los abogados Michael Carrillo y Diana Pérez lideran la querella legal contra el LAPD.

Los abogados Michael Carrillo y Diana Pérez lideran la querella legal contra el LAPD. Crédito: Jorge Macías | Impremedia

De acuerdo con el abogado Luis Carrillo, “Dios y a Virgen de Guadalupe” protegieron de morir a Víctor Díaz y Jesús Rojas, quienes el 28 de diciembre de 2024 fueron confrontados por un hombre armado con un rifle de asalto AK-47, quien intentó robarles. 

Temiendo por sus vidas, ambos hombres latinos, quienes conversaban afuera de una iglesia ubicada en la cuadra 1700 al este de la calle 114 y Graham, en el sur centro de Los Ángeles, se defendieron y lograron derribar al ladrón, quien responde al nombre de Kevin Dolby, un afroamericano exconvicto de 54 años. 

A medida que se desarrollaba una lucha en el piso, una de las víctimas visualizó a lo lejos a dos oficiales de la Estación Sureste del LAPD que patrullaban el área. Por un segundo, uno de los dos latinos alcanzó a efectuar una señal con su mano, como si pidiera ayuda 

De acuerdo con los abogados del caso, en lugar de evaluar la situación, los oficiales inmediatamente sacaron sus armas y, en cuestión de segundos efectuaron múltiples disparos contra los tres hombres en el suelo. 

Una sola bala hirió primero en la mano a Jesús Rojas y el mismo proyectil cruzó el brazo de Víctor, quien ahora no puede mover los dedos de su mano derecha.  

Con el abogado Michael Carrillo, Víctor Díaz y Jesús Rojas, los dos latinos asaltados y agredidos el 28 de diciembre de 2024.
Crédito: Jorge Macías | Impremedia

Entre tanto, Doby recibió un disparo en una pierna que le impidió huir de la escena. Fue arrestado el 31 de diciembre y la fiscalía de distrito del condado de Los Ángeles le imputó cargos de robo armado, intento de robo, dos cargos por asalto con un arma mortal y uno más por posesión de un arma en manos de un convicto de delito grave. 

Planeaban una fiesta infantil 

“Nos estábamos despidiendo”, dijo Víctor Díaz, un trailero originario de Guatemala. “Platicábamos de programar una fiesta para el cumpleaños de la niña de él [Jesús Rojas]”. 

Díaz narró en la oficina de los abogados Carrillo que cuando se dio vuelta, observó a un hombre y le iba a ceder el paso. 

Ambos se dieron cuenta que el sujeto iba armado y les demandó que le entregaran todas sus pertenencias. Cargó el rifle y le apuntó a Jesús Rojas, a quien le arrancó una cadena de oro. 

En ese mismo instante los dos amigos se abalanzaron sobre el criminal, a quien golpearon repetidamente en el piso. 

“Queríamos ver si podíamos desarmarlo y después nos dimos cuenta de que también traía un cuchillo”, dijo el hombre, a quien una bala le perforó la mano, a la altura del antebrazo. 

En la actualidad, Víctor Díaz no puede usar su mano derecha para nada. El impacto de la bala que golpeó primero a su amigo Jesús en la mano, a él le destrozó los tendones del antebrazo. 

El hombre guatemalteco recordó que los agentes del LAPD que arribaron a la escena nunca se identificaron como policías. En un video revelado por la policía se les escucha lanzar comandos de “¡suelta el arma!” en repetidas ocasiones. 

“Al momento que vi el reflejo de sus linternas me di cuenta de que el hombre que nos quiso asaltar también tenía un cuchillo; creí que lo iba a usar contra nosotros y decidí soltarlo. Fue cuando ellos [los policías] comenzaron a disparar, no a la persona que nos agredió, sino a nosotros”. 

Aquella noche de diciembre, Víctor Díaz fue transportado a un hospital por paramédicos del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, donde fue curado de sus heridas. 

Sin embargo, debido a que es “troquero”, con el impacto del balazo no puede abrir la puerta de su camión. 

“Aunque me someta a una cirugía, probablemente mi mano nunca va a sanar”, explicó. 

Por ahora, no puede cerrar el puño y tiene un fuerte dolor constante. 

“Los dedos los siento dormidos; a veces los siento demasiado fríos. No puedo ni dormir, aunque este tomando mucha medicina”, declaró. “No me hallo estar sentado todo el día en un lugar, pero no puedo trabajar… Solamente es mi esposa quien trabaja ahora, y no sé cómo voy a mantener a mi familia”. 

Disparan a las víctimas  

La queja legal presentada por los abogados ante la ciudad de Los Ángeles y el LAPD muestra que tanto Víctor Díaz como Jesús Rojas no representaban ninguna amenaza de muerte o peligro para los oficiales del LAPD o nadie más durante el tiroteo. 

“Por lo tanto, la balacera fue excesiva e irrazonable”, indica la querella. “Los oficiales del LAPD dispararon, a pesar de que claramente observaron que tanto Víctor Díaz como Jesús Rojas eran las víctimas de un crimen, estaban desarmados y no representaban ningún peligro para los oficiales”. 

El documento, -cuya copia fue entregada a La Opinión-, señala que “el uso de fuerza letal, intencional, temerario y negligente por parte de los oficiales del LAPD, fue resultado de retención, supervisión y entrenamiento negligente por parte de la ciudad de Los Ángeles”, con respecto a las propias tácticas policiales, uso de fuerza y apropiados procedimientos de detención o arresto durante la escena de un crimen en activo. 

Los abogados Luis y Michael Carrillo, además de la abogada Diana Pérez dieron a conocer que, después de solicitar cualquier documento o video capturado por las cámaras corporales de los dos policías involucrados en el tiroteo, la respuesta oficial fue: “El Departamento ha conducido una búsqueda de los archivos relacionados a su petición, pero no localizó registros responsivos de conformidad al Código Penal Sección 832,7 (b) (1). Por lo tanto, el Departamento concluye su petición”. 

Sin embargo, el mismo LAPD publicó un video de la balacera como uno de sus “incidentes críticos, que se puede ver en www.lapdonline.org 

“Sin embargo, debido a un litigio pendiente, el departamento no puede proporcionar más información”, respondió en un comunicado la oficial Rosario Cervantes, portavoz del LAPD. 

“Gracias a Dios [Víctor Díaz y Jesús Rojas] están vivos hoy”, expreso el abogado Luis Carrillo. “Siempre nos quejamos del mal entrenamiento de los oficiales de LAPD, el uso de la fuerza, fuerza innecesaria…”. 

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